domingo, 12 de marzo de 2017



Dice la RAE de las plantas: "Ser vivo autótrofo y fotosintético, cuyas células poseen pared compuesta principalmente de celulosa y carecen de capacidad locomotora."
Las plantas son inteligentes aunque no tengan cerebro, que lo tienen pero a todo lo largo y ancho de su ser, por lo tanto desarrollan cualidades como las nuestras, dentro, naturalmente, de su especificidad. También se zampan animalitos. Oído cocina vegetariana. Y es que en el universo todo es zampable. El universo es caníbal, y si no lo fuera, desaparecería o, sencillamente, no hubiera aparecido.

Hay que alimentarse, cada ser a la manera dictada por la naturaleza para su naturaleza. Hay que comerse; y no solo físicamente, también psicológicamente. Otra cosa muy diferente es gozar con el sufrimiento de todo lo vivo: la caza, la 'fiesta' de los toros, etc. etc.
Acabo de cepillarme un compuesto riquísimo de carne, huevo, mantequilla y queso. Lo necesito para vivir. Pero jamás de los jamases, en el curso de un paseo por el campo, volveré a cortar una flor o una hoja. No podré evitar pisar la yerba, porque no puedo ni volar ni levitar. En cuanto a los regalos florales, me apuntaré en adelante a las flores de papel.
Llueve pero nada seriamente. Muy flojito. No hace frío, solo ha refrescado con algo de viento. La tarde promete ser tranquila. Tengo un nuevo libro al que pienso darle la gran batida. Es una obra hermosísima considerada como una de las mejores del siglo XX. Desde luego, podría muy bien ser la primera novela posmoderna. Marguerite Yourcenar es una maestra de la narrativa y, aquí, en estas "Memorias de Adriano", resulta irresistible.
Último sorbito de café y a la tarea.