jueves, 17 de agosto de 2017







"¿Oukabir? Qué coño me importará a mí Oukabir, su cabeza podrida y su relato maligno. Ya lo he visto otras veces. En Niza, en Londres, en Bali, en Bagdad, en París, y he visto sus víctimas, todas iguales, indistinguibles, la férrea unidad de los muertos. A mí los que me importan ahora son los incalificables burgueses de Barcelona que llevan años supurando una grotesca fábula sobre la libertad. A mí me importan esos tipos y tipas de pueblo, toscos como sus mandíbulas, incultos como sus campos, cuya pasión nacionalista y xenófoba solo es una venganza personal sobre la Ciudad. A mí me importan los últimos de la clase, los más guarros del pupitre, que se han alistado a la Revolución por la extrema facilidad y los rápidos beneficios que rinde su trapicheo. A mí me importan los más irresponsables de mis colegas, que traen al prime time la violenta novedad de un memo y la convierten en meme. Y a mí me importan, porque aún saludo a alguno, los cobardes. Toda esta gentecilla, entreverada de gentuza..."


Extracto de "Sangre para los coquetos", por ARCADI ESPADA

Enlace: http://www.elmundo.es/espana/2017/08/18/5996013722601ded118b4663.html









"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí."







Enlace: https://www.facebook.com/search/top/?q=le%C3%ADamos%20ayer


martes, 15 de agosto de 2017




"Giacomo instauró en los Cantos todo un modo de tratar con los recuerdos, con nuestra memoria, a través de la imaginación. Si algo revela el talante de superioridad de los antiguos, a quienes Leopardi tanto veneraba, no es la felicidad que alcanzaron, sino el hecho de haber creado ilusiones en las que poder habitar. La fuerza de la imaginación es la única capaz de hacer frente a la permanente y cruel huida del tiempo." (Redescubriendo a Leopardi". CARLOS J. GARCÍA SERRANO)






Canto XII: El infinito

Amé siempre esta colina,
y el cerco que me impide ver
más allá del horizonte.
Mirando a lo lejos los espacios ilimitados,
los sobrehumanos silencios y su profunda quietud,
me encuentro con mis pensamientos,
y mi corazón no se asusta.
Escucho los silbidos del viento sobre los campos,
y en medio del infinito silencio tanteo mi voz:
me subyuga lo eterno, las estaciones muertas,
la realidad presente y todos sus sonidos.

Así, a través de esta inmensidad se ahoga mi pensamiento:
y naufrago dulcemente en este mar.




Enlace: https://www.facebook.com/MERTXE.CB/


lunes, 14 de agosto de 2017



"Aunque nada pueda hacer
volver la hora del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos
porque la belleza subsiste siempre en el recuerdo." 

(De 'Oda a la inmortalidad'
WILLIAM WORDSWORTH)



Desde entonces he conocido su fascinación; he visto las costas misteriosas, el agua calma, las tierras de naciones marrones, donde una Némesis cautelosa está al acecho, persigue, atrapa a tantos de la raza de los conquistadores, que se enorgullecen de su sabiduría, de su conocimiento, de su fuerza. Pero para mí todo el este está contenido en esa visión de mi juventud. Está todo en ese momento en que abrí mis ojos jóvenes sobre él. Llegué a él después de una lucha con el mar, y era joven y lo vi mirándome. ¡Y eso es todo lo que queda de aquello! Sólo un momento; un momento de fuerza, de romanticismo, de encanto, ide juventud! Un chasquido de sol sobre una costa extraña, el tiempo para recordar, el tiempo para un suspiro, y... ¡Adiós...! Noche... ¡Adiós...!

Bebió.

¡Ah! Aquellos buenos tiempos, aquellos buenos tiempos... La juventud y el mar. ¡La fascinación y el mar! El mar bueno, poderoso, el mar salado, amargo, que podía susurrar y rugir y sacarle a uno el aliento a los golpes.
Bebió una vez más.
Lo más maravilloso de todo es el mar, o eso creo. El mismo mar. ¿O es sólo la juventud? ¿Quién sabe? Pero todos ustedes, todos sacaron algo de la vida; dinero, amor, cuanto se obtiene en tierra. Pero decidme: ¿no fue el mejor de los tiempos cuando éramos jóvenes y no teníamos nada, en el mar que no daba más que duros golpes y a veces una oportunidad para ponernos a prueba, sólo eso? ¿No es lo que echáis de menos?
Y todos asentimos: el financiero, el contable, el abogado, asentimos sobre la mesa pulida que, como una lámina de agua parda e inmóvil reflejaba nuestras caras con surcos y arrugas marcadas por la fatiga del trabajo, las decepciones, los éxitos, el amor; nuestros ojos fatigados que buscaban todavía, buscaban siempre, buscaban ansiosos ese algo de vida que mientras se espera ya se ha ido, que ha pasado sin ser visto, en un suspiro, en un instante, junto con la juventud, con la fuerza, con el ensueño de las ilusiones.




Enlace: https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149/?pnref=story


sábado, 12 de agosto de 2017





En sus paseos por la alameda dentro de la finca más de una vez se había encontrado Elizabeth inesperadamente con Darcy. La primera vez no le hizo ninguna gracia que la mala fortuna fuese a traerlo precisamente a él a un sitio donde nadie más solía ir, y para que no volviese a repetirse se cuidó mucho de indicarle que aquél era su lugar favorito. Por consiguiente, era raro que el encuentro volviese a producirse, y. sin embargo, se produjo incluso una tercera vez. Parecía que lo hacía con una maldad intencionada o por penitencia, porque la cosa no se reducía a las preguntas de rigor o a una simple y molesta detención; Darcy volvía atrás y paseaba con ella. Nunca hablaba mucho ni la importunaba haciéndola hablar o escuchar demasiado. Pero al tercer encuentro Elizabeth se quedó asombrada ante la rareza de las preguntas que le hizo: si le gustaba estar en Hunsfor, si le agradaban los paseos solitarios y qué opinión tenía de la felicidad del matrimonio Collins; pero lo más extraño fue que al hablar de Rosing y del escaso conocimiento que tenía ella de la casa, pareció que él suponía que, al volver a Kent, Elizabeth residiría también allí. ¿Estaría pensando en el coronel Fitzwilliam? La joven pensó que si algo quería decir había de ser forzosamente una alusión por ese lado. Esto la inquietó un poco y se alegró de encontrarse en la puerta de la empalizada que estaba justo enfrente de la casa de los Collins.





Enlace: https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149/?pnref=story

viernes, 11 de agosto de 2017





"...brinda, poeta, un canto de frontera
a la muerte, al silencio y al olvido." 

ABEL MARTÍN
(En el encabezamiento del último poema de 'Renta antigua', Canto de frontera.)





NO ES COMO LO TEMÍA
Te asombra la dulzura del declive,
la paz del cuerpo,
la ausencia de rencor en la memoria.

Como un piso tranquilo y espacioso
o una digna mansión de renta antigua
te acoge la vejez.
Libros, tardes de lluvia, conversación pausada
entre amigos de siempre
que nada nuevo tienen que decirse,
y evitan, sin embargo, despedirse,
mientras de día en día
lo ganado perdí antes tenía.




Enlace https://www.facebook.com/profile.php?id=1000123392704


jueves, 10 de agosto de 2017








"Amor, a ti venh'ora queixar

de mia senhor, que te faz enviar
cada o dormio sempre m'espertar
e faz-me de gram coita sofredor.
Pois m'ela nom quere veernem falar,
que me querer, Amor?" 

(Fernando Esquio. En la introducción del cuento "¿Qué me quieres, amor?")




Sueño con la primera cereza del verano. Se la doy y ella se la lleva a la boca, me mira con ojos cálidos, de pecado, mientras hace suya la carne. De repente, me besa y me la devuelve con la boca. Y yo que voy tocado para siempre, el hueso de la cereza todo el día rodando en el teclado de los dientes como una nota musical silvestre.
     Por la noche: "Tengo algo para ti, amor".
     Dejo en su boca el hueso de la primera cereza.
     Pero en realidad ella no me quiere ver ni hablar.
     Besa y consuela a mi madre, y luego se va hacia fuera. Miradla, ¡me gusta tanto cómo se mueve! Parece que siempre lleva los patines en los pies.
     El sueño de ayer, el que me hacía sonreír cuando la sirena de la ambulancia se abría camino hacia ninguna parte, era que ella patinaba entre plantas y porcelanas, en un salón acristalado, y venía a parar a mis brazos.
     Por la mañana a primera hora había ido a verla al Híper. Su trabajo era surtir de cambio a las cajeras y llevar recados por las secciones.





Enlace https://www.facebook.com/profile.php?id=1000123392704

miércoles, 9 de agosto de 2017











Adieu tristesse
Bonjour tristesse
Tu es inscrite dans les lignes du plafond
Tu es inscrite dans les yeux que j'aime
Tu n'es pas tout à fait la misère
Car les lèvres les plus pauvres te dénoncent
Par un sourire
Bonjour tristesse
Amour des corps aimables
Puissance de l'amour
Dont l'amabilité surgit
Comme un monstre sans corps
Tête désappointée
Tristesse beau visage.









Enlace: https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149/


martes, 8 de agosto de 2017




"Yo quizá no haga nada, quizá fracase, pero quizá me realice en la poesía interior. en esa que apenas necesita escribirse, y en ti soledad, que me irás revelando la forma de mi espíritu y la lenta maduración de mi ser." ('Vigilias', 1935, Octavio Paz. En la Introducción de 'El laberinto de la soledad'.)





LA SOLEDAD, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y ajeno a sí mismo, separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano. Todos los hombres, en algún momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir, es separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único que es búsqueda del otro. Su naturaleza -si se puede hablar de naturaleza al referirse al hombre, el ser que, precisamente, se ha inventado a sí mismo al decir "no" a la naturaleza- consiste en un aspirar a realizarse en otro. El hombre es nostalgia y búsqueda de comunión. Por eso cada vez que se siente a sí mismo se siente como carencia de otro, como soledad.











Enlace https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149



lunes, 7 de agosto de 2017





Pierre Loti, seudónimo de Julien Viaud, cuenta en este librito su infancia llena de ternura y de misterios. El chico habita un mundo de irrealidades que apenas penetra la educación. Vive sin cesar dentro de un sueño maravilloso. Gracias a esta infancia mágica se le va despertando poco a poco una doble vocación. Será marino y cumplirá sus afanes de aventura; y será escritor para contarlo y seguir soñando hasta el final de su vida. El romanticismo tuvo el mejor de los representantes.





"Intentaré explicar la impresión que el mar me ha producido con ocasión de nuestro primer encuentro. (...) Y de nuevo experimento un escalofrío retrospectivo en cuanto concentro mi espíritu en ese recuerdo.
Yo había llegado, por la tarde, con mis padres, a un pueblo de las costa 'saintongeaise', a una casa de pescadores alquilada para la temporada de baños. Sabía que habíamos venido aquí para una cosa que se llamaba el mar, pero que todavía no había visto (una hilera de dunas me lo escondia, a causa de mi pequeña estatura) y me hallaba en una extrema impaciencia por conocerlo. Por eso, después de la cena, a la caída de la noche, me escapé solo afuera, El aire frío, áspero, olía a algo desconocido, y un ruido singular, a la vez débil e inmenso, se oía detrás de las pequeñas montañas de arena, a las cuales un sendero conducía.

Todo me asustaba, ese trozo de sendero desconocido, ese crepúsculo descendiendo de una cielo cubierto, y también la soledad de aquel rincón del pueblo... Sin embargo, armado de una de esas grandes resoluciones súbitas, como los críos más tímidos toman en ocasiones, partí con paso firme.

Luego, de pronto, me detuve, helado, temblando de miedo. Ante mí, algo aparecía, algo sombrío y ruidoso que había surgido de todas partes al mismo tiempo y que parecía no terminar; una extensión en movimiento que me ocasionaba un vértigo mortal... Evidentemente era eso; ni un solo minuto de vacilación, ni siquiera de asombro si hubiera sido así, no, nada más más que espanto; yo lo reconocía y temblaba. Era de un verde oscuro casi negro; parecía inestable, pérfido, envolvente; eso se movía y eso se agitaba por todas partes a la vez, con un aire de maldad. Por encima, se extendía un cielo compacto, de un gris oscuro, como un pesado manto.

Muy lejos, muy muy lejos, a inapreciables profundidades del horizonte, se percibía un desgarro, un día entre el cielo y las aguas, una larga grieta vacía, de una clara palidez amarilla.

Para reconocer así el mar... ¿acaso lo había visto ya?

Tal vez, inconscientemente, cuando a la edad de cinco o seis años, me llevaron a "La isla", a casa de una tía abuela, hermana de mi abuela. O bien había sido por el mar tan a menudo contemplado por mis antepasados marinos, que nací teniendo en la cabeza un reflejo de su inmensidad.
Permanecimos un momento el uno delante del otro; yo fascinado por él. Desde este primer encuentro, sin duda he tenido el inembargable presentimiento de que acabaría un día por atraparme, a pesar de todas mis dudas, a pesar de todas las voluntades que tratarían de retenerme."





Enlace: https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149/


domingo, 6 de agosto de 2017



Te gusta la literatura y notas cómo sigue creciendo en ti la sed de leer. Has empezado muy temprano y aunque nunca abandonaste a las sucesivas personas que has ido siendo, imperiosamente necesitabas un libro entre tus manos. Aparcabas muñecas, diversiones y estudios, un ratito, unas horas, y luego a seguir cumpliendo con la vida. Los libros ahora ya son tus mejores amigos, tus maestros, tu familia. Es así como descubriste el mundo -y aunque está el otro, ese por el que transitas físicamente- ya no habrá para ti nada más regenerador para tu espíritu.
De todo lo que has leído olvidas inevitablemente una parte considerable. La memoria es selectiva, retiene lo que posee mejor significado para nosotros. Yo tengo un arsenal de olvidos y otro equiparable de recuerdos.
Por ejemplo, jamás me olvidaré de ese poema que JORGE G. ARANGUREN presentó, junto con otros, en los Premios Literarios Ciudad de Irún. Ganó el certamen y yo aplaudo la totalidad de su poemario. Sin embargo, uno, el primero, no solo lo tengo siempre presente, sino que podría recitarlo verso por verso. Es una obra maestra del impresionismo emocional, un dardo en el centro del corazón. Porque un poema te atrapa en el momento justo. Tú no lo sabes, pero algo dentro de ti lo ha necesitado. Suele aparecer como por azar, y no es cierto, tenía que llegar porque lo has llamado. 











TARDE DE JUNIO CON MUY ESCASA LUZ
La tormenta lejana me ha descendido el cielo
hasta un nivel fraterno;
siento los labios secos, húmeda la memoria,
                                                                              penetrante
el abombado eco del recuerdo, casi como esa puerta
que golpea la tarde,
que sirve de compás a una naciente angustia desperezada en gris
Y porque llegas tú me agito y me incorporo
cercano a Henri Rousseau,
                                               hay un espejo que no quiero mirar, donde reluce
toda mi hipocresía.
Me acerco a la ventana donde tiemblan las hojas dulciamargas de los tilos,
crujientes de belleza
y de malignidad.
Y aquí estás,
                       aquí estás...
apenas me arriesgo a darme vuelta;
resuenan las primeras falanges de la lluvia, me vuelvo a ti,
                                                                                                     me vuelvo
con un dolor terrible,
y no me dices nada, pero veo
tus pupilas de cobre, y la boca entreabierta y las pequeñas grietas
(diminutas heridas abiertas por mis besos,
por el diente profanador y cruel),
y el nido de tus pechos que me llama, me cerca, me pide que recline la cabeza,
la voluntad,
el miedo,
la cabeza apoyada en los calientes frutos de tu carne.
La tormenta descuelga sus pinturas,
rasga el cielo harapiento
y hace girar la médula quejosa de los goznes:
no puedo más y grito: ¡no quiero que te vayas...!
Y te rodeo, entera, con mis brazos
Pero tú no eres nada, solamente vacío;
abro la palma ansiosa, solo queda
el polvo pegajoso de los desvanes ya deshabitados.
¿Qué me empuja a gritar,
y qué me obliga a resguardarme el rostro entre las manos...?
Un calambre de luz sacude el cielo frío,
suena un reloj,
                          el Sur,
las lóbregas tarimas.
Y el trueno en una inmensa, poderosa y rugiente carcajada.






Enlace: https://www.facebook.com/Le%C3%ADamos-ayer-874425336045149/




viernes, 7 de julio de 2017


Dice Cioran: "Huyendo de la infancia, me encontré con el miedo a la muerte. Así empecé a saber".







Una noche
lo soñaste: tú
y ese patinete, los dos
perseguidos por tu abuelo.

Por la mañana
recordar el sueño te hizo
sentirte lejos
en ninguna parte.

(Cuando despertaste, el miedo todavía seguía allí.)






jueves, 22 de junio de 2017


"Yo, que siempre trabajo y me desvelo | por parecer que tengo de poeta | la gracia que no quiso darme el cielo." (Prólogo a las "Ocho comedias", "El Quijote", la "Adjunta al Parnaso y los versos mal interpretados del "Viaje del Parnaso". MIGUEL DE CERVANTES)








Si pudiera hacer un
poema, en verso
rimado,
suelto, 
blanco
o libre,
qué más da,
lo importante es el verso,
(l'important c'est la rose),
la expresión hecha cadencia
del sentimiento que me
provoca el mundo...

Este, que no lo es,
que más quisiera,
me ha salido libre,
que para verso suelto ya estoy yo
frente a la vida.
Este, que no lo es,
qué más quisiera,
ha surgido de pronto,
sin previo aviso,
como una tormenta de verano.

[Y aunque no sea un soneto
me niego a precindir del estrambote
contundente:]

Y aquí estoy,
aquí estoy
viendo
cómo llueve.