viernes, 9 de diciembre de 2016






Se dice que una imagen vale más que mil palabras. Para mí, la música es todas las palabras. Me despierto con ella, me duermo con ella, ella penetra en mis sueños, mis sueños se confunden en ella.

No es siempre así, no siempre la música está presente en mi vida, regulando mis movimientos, poniendo cadencia a mis pensamientos. Tampoco es eso. Sin embargo y conforme han ido pasando los años, me he dado cuenta de lo mucho que la necesito. Porque la música es acontecimiento, tiempo que pasa, movimiento constante, avance, intensidad. La música es, sobre todo, filosofía.

Sin ella sería el silencio más absoluto, ese largo y pesado y oscuro silencio que envilece los días llenos de ruido, de voces, de silencios amenazadores.

Sin ella la vida solo tendría oídos, con ella tiene entendimiento y arte.



No hay comentarios: