lunes, 19 de diciembre de 2016




Mañana de muchísimo andar. En principio. Después las cosas van por libre y el paseo, mi paseo, nada ha tenido que ver con los de Robert Walser. O sea, que cortito ergo breve. De todas formas es cuestión de sacarle todo el jugo al peripato. Yo lo he saboreado doblemente gracias a mi nueva cámara. En fin, que la mañana ha sido diversa en general, y aunque mis botas casi no se han ensuciado con el polvo del camino, he vuelto a casa felizmente cansada.

Por Fandería, los árboles han sido mi tentación; luego los palmípedos del molino, como de costumbre muy afanados en buscarse el desayuno. En las 'paredes' de mi casa Facebook cuelgo las imágenes.








No hay comentarios: