lunes, 26 de diciembre de 2016




Chapuza humana tecnológica o de la otra, atentado terrorista... Qué importa ya. Algo se ha llevado a 92 personas. Entre ellas 60 integrantes de los magníficos Coros del Ejército Ruso, que en su creación fueron los 'coros y danzas' del magnicida Stalin. En todo caso, realizaron el milagro de hacer olvidar a los soldados y al pueblo las atrocidades que estaban sucediendo. Hoy, ya en el siglo XXI, seguían en su 'apostolado' de la ataraxia. No hace ni un par de semanas que puse el video en donde se arrancaban con la jota aragonesa dedicada a España y sus 'rigiones'. Bravo por ellos porque nuevamente bordaron su interpretación.
No volverán; sin embargo, en esa cosa que se ha dado en llamar el intelecto colectivo (cajón de sastre en donde se archivan las emociones colectivas que son las suma de las emociones individuales) seguirán cantando y cantando inagotablemente. Estos Coros nos hicieron vibrar, tener escalofríos, llorar, reír. Ahora por lo visto tocaba llorar. Bien. Así funciona la vida. Hoy aquí y mañana de regreso al arjé a la espera de volver en forma de a saber qué cosas.
Para ellos y los que completaban el pasaje de ese maldito avión el deseo de que no hayan sufrido demasiado. 
до свидания, amigos, adiós o, quién sabe, hasta luego.




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