domingo, 16 de octubre de 2016

Segundo cafecito de la sobremesa. Qué bueno... Mientras lo saboreo, rememoro una conversación habida esta mañana con una exalumna y sin embargo amiga. Hablábamos de cultura general, concretamente de gramática. Y preciso: de la 'gramática' que políticos de tres al cuarto, políticos cobardes y otros asimilados de la pasta gansa perpetran en aras de unos espurios intereses políticos. Le he dicho: te mandaré un pequeño tesoro. Y dicho y hecho, se lo he puesto en su página porque he perdido su correo (últimamente hago cosas así). Antes -cómo sustraerse a la tentación- he vuelto a leerlo y me ha gustado mucho más que la primera vez. Por eso lo recoloco aquí. Por eso y porque constato que día a día estos politicastros nos están ganando la batalla.

Dicho esto, la carta que abajo inserto es más que dudosa en cuanto a su autoría y, desde luego, absolutamente errónea en lo que respecta al verbo *ser. De hecho, el único participio que tienen los verbos españoles es el perfecto. En el caso de ser, sido. Además, las lenguas cambian, evolucionan, así, en oficios y profesiones en cuanto aparecen mujeres suele haber femenino para su dedicación. Acudamos al diccionario.







Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación. Tengo 60 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.

En Jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña".

Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba "Semillitas", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En Primaria estudiábamos Lengua, Matemáticas, Ciencias; no teníamos Educación Física.

En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.

En Bachillerato, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía. Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda... Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.

Y... vamos con la Gramática.

En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.

El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante", y el de existir, "existente".

*¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".

Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice"estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”...

Y ahora, la pregunta: ¿nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"), hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Les propongo que pasen el mensaje a sus amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).

Porque no es lo mismo tener "UN CARGO PÚBLICO" que ser "UNA CARGA PÚBLICA.




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