jueves, 3 de marzo de 2016







    Mañana desabrida en tonos grises y pardos que me he paseado entre dos cafés y una amiga
indolentemente reclinada en la barra de una cafetería. Llovía a trechos. Llovía en medio del silencio. Qué curioso el silencio de una mañana de invierno. En las calles no se oye otra cosa. Siempre me he sentido extraña en un tiempo así. Como pintada en el paisaje. Paisaje con figura: alguien que no soy yo aunque mi rostro sea idéntico e idéntica esa licuada tristeza que desdibuja mi silueta.
    Al volver a casa me ha parecido que la vida recuperaba la voz. Me había dejado encendida la radio. Eso era todo. 


    


2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


Me encantan tus "trechos" de prosa poética. Tienen tanta poesía...

Y la cita de Jorge, tan oportuna.

Besos, Mertxe. (a la espera)

Mertxe dijo...

Pues ya tengo fecha para lo que te dije. El martes próximo. Por lo que tendremos que retrasar nuestro 'etcétera'. Te llamaré.