jueves, 31 de diciembre de 2015

FELIZ 2016 (Difícil lo tenemos, pero se intentará.)





Cada fin de año me encanta traerme la Sinfonía de la Ciencia. Me apacigua. Me regenera. Me reconcilia con el universo. No es el universo el mejor de los hogares, pero es el único que tenemos; es el lugar del que estamos llegando constantemente y al que constamente volvemos para volver a volver. La vida tiene muchas formas y, no lo olvidemos, su puerta de entrada es la muerte. Y viceversa. De las estrellas a las estrellas, siempre lo mismo, siempre conectados "entre nosotros, biológicamente; a la tierra, químicamente, y al resto del universo, atómicamente". 






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