sábado, 19 de septiembre de 2015





Son los ríos

Somos el tiempo. Somos la famosa
parábola de Heráclito el Oscuro.
Somos el agua, no el diamante duro,
la que se pierde, no la que reposa.
Somos el río y somos aquel griego
que se mira en el río. Su reflejo
cambia en el agua del cambiante espejo,
en el cristal que cambia como el fuego.
Somos el vano río prefijado,
rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.
Todo nos dijo adiós, todo se aleja.
La memoria no acuña su moneda.
Y sin embargo hay algo que se queda
y sin embargo hay algo que se queja.



ángel gonzález

4 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

"Y sin embargo hay algo que se queja"... Qué gran poema.

Un gran abrazo, Mertxe.

(que tal una tarde para despedir el verano?)

Mertxe dijo...

Lo estoy deseando. Pon el viernes, la hora y el sitio... (jajajajaaaa)

María Socorro Luis dijo...


De acuerdo Mertxe. El viernes y etc?...

Mertxe dijo...

Etcétera.