miércoles, 22 de julio de 2015


Sainte Marie-Madeleine pénitente, méditant dans la solitude - Adriaen van der Werff (1718)








Mi pueblo se va despertando poco a poco. 

Desde mi ventana escucho el zumbido sordo y monótono del camión de la limpieza. Me asomo y veo a un empleado con chaleco color pistacho cruzado de anchas rayas grises que fusila sin piedad a cuanta inmundicia se le pone delante. Y utilizo la preposición delante de un objeto directo porque se da el caso de que entre colillas, latas, restos de comida y vómitos hay un par de borrachos, de alcohol y otras sustancias, y seguramente y ante todo de juventud. La preposición, pues, es obligatoria gramaticalmente. Otra cosa es que biológicamente no esté del todo justificada, al fin y al cabo eso que veo también es basura. 

A las diez y media habrá tenido lugar el acto más importante de las fiestas: el traslado de la imagen de Santa María Magdalena, patrona de la villa, desde su sede en la Basílica que lleva su nombre hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción (también dama importantísima aquí, ¡y de rango muy superior al de la Santa!), en donde permanecerá hasta el día 25, que es cuando acaban los festejos. Cabildo Parroquial, Corporación Municipal, Banda Municipal de Txistularis, Banda de Música de la Asociación de Cultura Musical de Errenteria y Ereintza Dantza Taldea serán los encargados de darle escolta, tanto en el primer viaje como en el segundo, y en ambos, las correspondientes misas para celebrar el evento. La Magdalena, como le llamamos sus vecinos en la intimidad, presidirá así todo el jolgorio de estos cuatro días y cinco horas que duran las fiestukis.

Quería poner una foto de la santa, pero resulta que esta mañana me he topado en Twitter con otra más favorecida que, conmemorando el día, el Musée du Louvre nos había plantificado en su página. Dejaré aquí solamente su digamos vivienda habitual a fin de que no parezca que paso totalmente de la cosa doméstica.

Ahí  va... ¿A que es apañadita? Y encima tiene una historia de no te menees. Pero eso otro día.










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