jueves, 9 de julio de 2015



"Todo pecho se alegra. 
¿Cuándo tan dulce y grata
es como ahora la vida?" 

Giacomo Leopardi








Al acabar un día perfecto, las cosas suelen decirnos cuánto nos quieren.

Me asomo al balcón y miro hacia arriba para ver cómo despliega la noche sus finas alas de sombra sobre los tejados. Hace calor, justo el calor que necesito, y entonces me asalta el deseo de volver a ser niña y sentarme en el suelo para acariciar al gato vagabundo que ha venido a acomodarse en mis rodillas.

Al acabar un día perfecto, las cosas, con un poco de suerte, incluso suelen decirnos por qué nos quieren.





2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Hermoso texto para una hermosa imagen

Besos de buenas noches.

Mertxe dijo...

Gracias, Soco. Y lo siento, no había visto tu comentario.