miércoles, 28 de noviembre de 2012





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Sidney Bechet fue uno de los más grandes solistas de jazz. Un maestro del saxo soprano y, según los entendidos, el mejor clarinetista de la historia del jazz. Nació en Nueva Orleans en 1897 y falleció en Paris, justo el día en que cumplia 62 años. 

De esta canción conservo muy gratos recuerdos. La he oído infinidad de veces y en infinitas versiones, y no me cansa, todo lo contrario, me produce una sensación de tranquilidad que difícilmente consigo con otras cosas. Ahora, con los años, además despierta en mí la añoranza de un tiempo ya desvanecido. y si llueve, si está sonando La petite fleur y llueve, aun se agudiza mi nostalgia porque fue bajo la lluvia que ocurrió aquello. Una canción siempre es, a fin de cuentas, un escenario que nunca se desmonta; permanece armado en la memoria, oscuro, desierto, con varias capas de polvo, espera, no tiene prisa, sabe muy bien que tarde o temprano volverán las luces y cobrarán vida las sombras. Quien olvida una canción olvida una parte de sí mismo.

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5 comentarios:

Glo dijo...

Puedo olvidar cualquier cosa, pero me resulta inconcebible olvidar la música. Se me puede aparecer desnuda de todo lo que no sea ella misma, libre de las imágenes y sentimientos asociados, pero seguro que las notas fluirán una tras otra en mi cabeza, y en poco tiempo, también todo lo demás.

Glo dijo...

... Y, por cierto, que no conocía el tema que propones. Suena íntimo y memorable.

Mertxe dijo...

La compuso en el... en el 52 ó 53 y fue su composición más celebrada. Un gran tipo este, aunque debo confesar que a mí el jazz por el jazz no me apasiona. Mr. Labauchet, mi anfitrión francés, sí que era un enamorado de esta música y le iban sobre todo el viejo estilo (como buen francés) de Nueva Orleans, así que tenía kilos de discos, de aquellos disco de tamaño y peso tapacubos de coche.

María Socorro Luis dijo...


Ay Mertxe, La petite fleur en un solo de saxo... Me emociona hasta las lágrimas. Otra afición compartida?...

Pienso que el día que tengamos una tarde sin fin para charlar, vamos a descubrirnos el por qué de esta química.

musutxo

Mertxe dijo...

No prometo nada pero es posible que este verano me dé un buen voltio por mi otro corazón. A ver...

Musu mila, amiguita.