lunes, 2 de julio de 2012

¿Vida después de la vida?




Hablamos de las experiencias cercanas a la muerte que sufre el ser humano con los expertos Pedro Raúl Montoro, profesor de la facultad de psicología de la UNED y Pedro Martín, psicólogo clínico del hospital gral. universaitario de Elche.

Extracto del programa del 1 de julio de 2012 con las dos intervenciones más significativas:

1) Francisco José Rubia Vila, catedrático de neurología de la Universidad Complutense de Madrid:

"La explicación no es exhaustiva porque todavía es  pronto, pero hay algunos puntos que sí es posible explicar. En primer lugar, el túnel se puede explicar porque las células de la fóvea central que está en la corteza visual, debido a la falta de oxígeno y al aumento del dióxido de carbono muchas células dejan de funcionar, lo cual produce una desinhibición de esta región de la corteza, y entonces la activación excesiva de estas células producen luces y todas ellas unidas producen una especie de círculo luminoso; y a medida que va aumentando la falta de oxígeno y el anhídrido carbónico, ese círculo va aumentando cada vez más, y se tiene la sensación de que se va a gran velocidad por un túnel. La sensación de paz, felicidad y bienaventuranza que también se experimentan, se debe al aumento de endorfinas, que son substancias parecidas a la morfina que genera el propio cerebro. Las endorfinas se producen siempre en las situaciones de estrés y, desde luego, la muerte es un estrés. Con respecto a la revisión panorámica de la vida, pues también es una activación exagerada patológica debida a la falta de oxígeno y al aumento del anhídrido carbónico del hipocampo que está relacionado con la memoria. Por tanto, hace una revisión de toda la vida. Las experiencias fuera del cuerpo hoy ya se sabe cómo se generan. Hoy se puede estimular una región del cerebro que se llama el giro angular. Si estimulamos eléctricamente la región podemos, provocar la voluntad una experiencia fuera del cuerpo, porque el esquema corporal esa en esa región localizado y si interrumpimos el esquema corporal normal pues podemos desplazar ese esquema hacia el interior, y las personas dicen que se salen del cuerpo y se observan desde arriba. Esta experiencia fuera del cuerpo es lo que ha dado pábulo a la creencia en el alma, ¿no?, pero como se sabe Dios y el alma son hipótesis científicas que no se pueden ni confirmar ni falsear, como decía el filósofo.

2) Como oyente, el  Dr. Francisco Martínez Soriano catedrático de anatomía y embriología humana de la Universidad de Valencia:

"La experiencia que yo tuve me ocurrió a los 11 años como consecuencia de un cuadro clínico muy grave por una peritonitis. Me desahuciaron, me dieron la extremaunción y, en un momento determinado, me salí del cuerpo y estuve viendo toda la escena que acontecía a mi alrededor. Yo lo veía todo como un espectador, totalmente ajeno a cuanto estaba ocurriendo. Pero sobre todo la sensación de felicidad, de bienestar, de paz, que yo sentí es inenarrable, de tal modo que he intentando, incluso antes de tener conciencia de lo que había experimentado, volver a revivir esa experiencia. [...] Luego he tenido otras experiencias, no por enfermedad, claro, pero he salido de mi cuerpo. Ha sido en situaciones emocionales importantes... Recuerdo una experiencia cuando yo estaba en Alemania: a mi hijo le iban a diagnosticar una  posible leucemia y aquello me produjo una angustia tan grande por estar tan lejos que experimenté la salida del cuerpo y mi marcha hacia Valencia. Recuerdo perfectamente el 'viaje', digamos entre comillas, que realicé a través de Alemania, y llegué hasta los Pirineos precisamente y me di cuenta de que en realidad estaba fuera del cuerpo y nadie me iba a ver, así que era ridículo que siguiera adelante. [...] He escuchado al profesor Rubia y todo lo que ha referido ya lo conocía. Lo he leído, he estudiado el tema y he intentado analizarlo. Todos estos razonamientos son perfectamente lógicos bajo el punto de vista de la biología. [...] Para mí ha sido totalmente definitorio, porque cuando de niño tuve la primera experiencia no entendía lo que era, evidentement, yo no pasé ningún túnel, no vi ninguna luz, sólo tenía conciencia de no tener cuerpo, solamente  era conciencia, yo veía mi cuerpo pero estaba fuera de él, y entonces me encontraba perfectamente bien y con una felicidad, ya lo he dicho antes, inenarrable. Cuando estudiaba medicina (ya estaba a mitad de carrera) cayó en mis manos el libro del Dr. Moody que hablaba sobre experiencia cercanas a la muerte, y entonces empecé a asociar la experiencia que yo había tenido con todo lo que allí se refería. Bajo el punto de vista de la mente académica y científica, uno se plantea si estas cosas son o no producto de alucinación. Sin embargo, conforme vas creciendo, digamos, o evolucionando a lo largo de la vida, de asistir como médico a la muerte, incluso mi propia profesión está relacionada con ella, te das cuenta de que hay algo más que todas esas experiencias y que hay algo que es indefinible, que hay una trascendencia, y no bajo el punto de vista religioso, [...] diría más espiritual. [...] Y que influye en la mente... [..] Yo siempre digo que hay una mente biológica, que es la que explico a mis alumnos cuando les hablo de la anatomía del cerebro, de la anatomía de la conciencia y todas esas estructuras anatómicas y fisiológicas que intervienen en lo que es la conciencia, y luego hablo de otra mente que está más allá de todo eso y que no llegamos a comprender y que yo llamo la consciencia cuántica. [...] Yo he vivido esa situación y entiendo a mis colegas cuando dicen todo esto y, quizás, si yo no hubiera tenido esa experiencia, pues posiblemente hablaría en los mismos términos. Que yo no digo que no se puedan reproducir esas sensaciones por causas fisiológicas y anatómicas, de conciencia biológica..., pero cuando se han vivido estas experiencias, uno sabe, simplemente sabe, que hay una conciencia más allá que no se puede definir. [...]



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