jueves, 2 de febrero de 2012

Joal-Fadiouth





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Joal-Fadiouth, a 35 km al sur de M'bour (capital de la Petite-Côte) y 115 de Dakar (capital de Senegal), surgió en 1996 del agrupamiento  de tres pueblos sereres: Joal, Fadiouth y Ngazobil. Esta joven comunidad tiene 5.000 ha y alrededor de 35.000 habitantes. Joal se extiende por una península arenosa entre el manglar y el bosque de Ngazobil. Fadiouth es una isla también conocida como Isla de las Conchas.

Joal-Fadiouth es actualmente la primera zona de pesca artesanal en razón del número de productos  halieuticos desembarcados, nada menos que una tercera parte de la producción global del país. La agricultura (arroz, mijo, niébé [pequeñas judías], cacahuete) también tiene allí su protagonismo, a pesar de que el agua salada haya convertido en incultivable mucha tierra.


Joal es la ciudad donde nació Léopold Sédar Senghor, poeta y padre de la independencia senegalesa. La casa familiar, restaurada en 2010, se ha transformado en el museo Diogoye Basile Senghor. Este edificio lleva el nombre del padre de Léopold Sédar Senghor, y en él se exponen objetos y herramientas típicos de la cultura serere, amén de una exposición que cuenta su recorrido político.


A la isla de Fadiouth se accede a pie por un puente de madera de 600 m que salva el brazo de mar Mama Nguedj. La isla tiene 800 m de largo y alrededor de 10.000 habitantes de mayoría serere y cristiana. ¿Y por qué la llaman Isla de las conchas? Aquí parecen tener fundamento antiguas historias repetidas por los más viejos del pueblo, que atribuyen el nacimiento de la isla a la acumulación de los desechos de los moluscos que pescaban las mujeres del lugar. Capas y capas de conchas centenarias forman el crujiente suelo de la isla, a la cual, en tiempo soleado, es mejor ir provisto de gafas oscuras. Pero, en realidad, se trata de dos islas, ya que, junto a Fadiouth, está esa otra íntegramente consagrada a albergar los cuerpos de cristianos y musulmanes. A penas 9 m de altura la destacan del mar, unida a Joal por un segundo puente. Es una colina (también formada por conchas) convertida en cementerio marino, en donde los cuerpos de cristianos y musulmanes reposan para siempre muy cerquita los unos de los otros.


Ambas están rodeadas de brazos de mar, mangles, y otras islas minúsculas en medio de los manglares.












Léopold Sédar Senghor




Poeta de lengua francesa, ha publicado :
• Chants d'Ombre (1945)
• Hosties Noires (1948)
• Anthologie de la nouvelle poésie nègre et malgache (1948)
• Langage et poésie négro-africaine (1954)
• Ethiopiques (1956)
• Nocturnes (1961)
• Élégie majeures (1979)





        De Chants d'ombre.... 

«Joal !
Je me rappelle ;
Je me rappelle les
Signares à l'ombre verte des vérandas.
Les Signares aux yeux surréels comme un clair de lune sur la grève.
Je me rappelle les fastes du couchant.
Où Koumba N'Dofène voulait faire tailler son manteau royal ;
Je me rappelle les festins funèbres fumant du sang des troupeaux égorgés.
Du bruit des querelles, des rhapsodies des griots.
Je me rappelle les voix païennes rythmant le Tantum Ergo.
Et les processions et les palmes et les arcs de triomphe ....
».

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"¡Joal!
Recuerdo;
Recuerdo a las Signares a la sombra verde de las verandas.
Las Signares de ojos surreales como un claro de luna sobre la playa.
Recuerdos los fastos de la puesta de sol.
En los que Koumba N'Dofène quería que le cortaran su manto real;
Recuerdos los festines fúnebres, humeantes de la sangre de los rebaños degollados.
Del ruido de las peleas, de las rapsodias de los griots.
Recuerdo las voces paganas al ritmo del Tantum Ergo.
Y las procesiones y las palmas y los arcos de triunfo..."
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4 comentarios:

francisco dijo...

Ahora que tan mala fama tiene recordar, como si fuera vivir en el pasado -nos dicen que solo existe el presente- como si fuera triste... tu pones este canto alegre. Que no nos quiten los recuerdos, porque recordar es volver a vivir en donde hemos vivido de verdad. El verbo amar se conjuga en pasado, dice alguien, porque solo canta el corazón lo que perdió. Gracias por recordarme que es bonito recordar siempre, sobre todo aquellas sensaciones y sonidos de la infancia, ese territorio que un día abandonamos, y es noble recordar siempre nuestra tierra, aunque un día decidimos marchar. Un beso.

Mertxe dijo...

Hay gente que lo confunde todo. Hay gente que no sabe que el presente sería un horroroso vacío si no estuviera, no sólo generado, como es obvio, sino, sobre todo, acariciado por el pasado. Nadie nace a cada instante, nadie puede vivir el presente sin más, porque cada gesto que hacemos lo aprendimos ayer y en ese ayer están nuestra tierra, nuestros padres, nuestros amigos, nosotros cuando nos preparábamos para ser lo que somos.

Francisco, veo que tienes humor de pasearte para visitar a los vecinos. Estás mejor, espero.

(Tres veces he lanzado el mensaje, por tres chapucitas 'made in': debo haber cogido la gripe yo también...)

Glo dijo...

Borré mi entrada anterior por motivos de privacidad. En fin. No es que tenga mucha importancia, porque internet, y el mundo informático en general, es de una fragilidad y de una inseguridad terribles. Pero bueno. Mejor así.

Decía más arriba que: "... Pensaba, al leer esta entrada, que hay épocas en las que todo va a mejor, y otras en las que no. Incluso siendo el mismo el estado de las cosas..."

Mertxe dijo...

Has hecho bien. Por estos pagos la menor precaución es poca. Anoche no podía dormir y puse la radio. Contaban y no acababan de Google, ya ves, el más fiable de todos... Horrorizada me quedé. Pero podría ser aun peor: pudiera ser que se fueran de España. Parece ser que facturan lo que quieren pero, si les obligan a pagar por lo real, pues que se irán en busca de horizontes menos 'caros'.Yo ya no entiendo nada.

En cuanto a tu comentario, creo entender que te refieres al pasado de Senegal como proveedor de mano de obra animal. Pero, chico, siguen lo mismo, de otra manera pero siguen lo mismo. Como nosotros. Fuimos esclavos y somos esclavos. De manera no tan brutal en sus formas pero...