jueves, 29 de diciembre de 2011



......FOTO BORROSA CON MOCHILA
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Digamos que soy yo
y lo sigo siendo
que la edad es materia de la mente
y evocar el verbo que me queda.
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Digamos que la piel es aún la misma
menos elástica en las partes que interesan
que el pelo ya no se lleva así de largo
y la alopecia es una parte de mi herencia.
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Digamos que la foto que me asalta
cuando revuelvo papeles y carpetas
tiene el valor de guardarme ese recuerdo
y la malicia de señalar lo que me falta.
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Pero es mi foto.
Pero soy yo
perdido en una seca carretera
con la mochila al hombro
y ese sombrero negro
que olvidé en cualquier naufragio.
Llevo sandalias y un vaquero remendado
la misma barba -al menos algo queda-
el mismo desconcierto entusiasmado
dos tallas menos.
No recuerdo quién me sacó la foto
junto a un letrero indicador hoy ilegible
me niego a interrogar a la memoria
sobre aquella que mis dedos olvidaron.

Pero me intriga el embrujo borroneado
y la certeza de saber adonde iba
hace diez años o más
mochila al hombro
camino por delante:
.........................................Voy todavía.

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(Un gran tipo...)


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martes, 27 de diciembre de 2011

Algo de María Maizkurrena







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ATARAXIA

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo.
Jorge Luis Borges










Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
No le importa a la luz que llena el ancho
teatro de los seres. No le importa
al pájaro que cruza la mañana.
No le importa a la luna que agoniza
sobre el frío claror del día nuevo.
No le importa a este campo de las sombras
ni al río que se va como un tren ciego
persiguiendo el sonido de la vida
a las crueles fosas azuladas.
No le importa tampoco a mi vecina
que canturrea y fuma en la ventana
ni a la ciudad que apaga sus farolas.
Si no te importa a ti, tal vez yo aprenda
la misma indiferencia de la luz.
De la luz sin dolor y sin memoria.


De Tiempo





jueves, 22 de diciembre de 2011




Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes






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Como todos los años, una estrella vuelve a materializarse en mis días navideños. No, no es la de Gloria Fuertes, no es ésa aunque lo parezca por su coincidencia en el calendario. La mía es otra y nada celestial anuncia. Por otra parte, ni falta que me hacen luceros en la tierra. La mía no es más que una estrella de uso exclusivo, pequeñita y humilde, que brilla flojito y se apagará enseguida. Mi estrella, tan endeble y breve, a pesar de todo, una vez más, me hará daño porque viene a recordarme, con una muy certera mala uva, lo que ya no está, volavérunt, lo que perdí definitivamente. Aquello que un día llamé mío y ahora no es de nadie. Ahora, como diría José Hierro, es nada, o cenizas de la nada.

Quisiera y no puedo pulverizar esa estrella nostálgica y dolorosa. Quisiera y no puedo soslayarla. Tampoco es un cáliz, no es para tanto, pero está diseñada para la Nochebuena... y eso...eso siempre me ha pasado factura. Paguemos pues. Mi religión me obliga a rascarme el bolsillo del corazón. Que Zenón de Citio no tenga que avergonzarse de esta su entregada discípula.

Felices fiestas y que el año 2012 no nos trate tan mal como éste que ya se nos escurre entre los dedos.






martes, 20 de diciembre de 2011

       




        VIDA
                A Paula Romero


Después de todo, todo ha sido nada, 
a pesar de que un día lo fue todo.

Después de nada, o después de todo

supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».

Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».

Ahora sé que la nada lo era todo,

y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.

(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada

si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

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Nueve años despues, él sigue ocupando nuestro corazón. Fue Con las piedras, con el viento que yo lo descubrí. Alguien me lo pasó a principios de los sesenta, entonces, cuando empezábamos a liberarnos realmente de la placenta del régimen. Después lo fui pescando por aquí y por allá, me agradaba su sencillez, ese gusto de llamar a las cosas por su nombre, al pan pan, a la piedra piedra, él era así, recio y claro, dolía un poco porque siempre duelen las verdades. Tuve entre mis manos su Antología, que era el arca en donde se recoge su obra, pero cometí el error de prestarla. En mis manos se hizo la nada, y en las ladronas, todo. Qué se le va a hacer. Hoy comprendo que aquella fue la forma más afortunada de perder algo. Cuando te despojan de un libro, el libro, al menos, ha salido ganando porque siempre tendrá la oportunidad de enseñar dos veces.

En el noveno aniversario de la muerte de José Hierro, traigo el poema que, quizás, resume la vieja filosofía: polvo somos y al polvo... etc. etc.


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sábado, 17 de diciembre de 2011

Días de viento y otros malestares


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El Maresme se nos ha puesto desagradable. Hace viento y el viento, sin ser cortante, nos deja el cuerpo raro, como estremecido por un sentimiento imposible de definir. El otoño siempre me ha producido esta sensación. Cuando era pequeña, tan pequeña que no sabía que pensaba (entonces no dolía pensar), fenómenos como el revoloteo de las hojas secas por los aires, el cimbrear de los árboles, ese silbido lleno de voces enloquecidas doblando las esquinas, me confundían, que no asustaban. Ahora soy  muy mayor en todos los sentidos. Quiero decir que el tiempo no solamente se ha metido con mi anatomía, también me ha traído el regalo de la experiencia. No hay rosa sin espinas, el conocimiento siempre es a costa de una vida. Bienvenido de todas formas, después de todo, ya se sabe que la existencia es contabilidad de doble partida: esto entra porque esto ha salido. Y viceversa.
....El viento del otoño tiene el poder de dejarme entre dos mundos. ¿Cómo desentrañar el segundo, el que evoca ese sentimiento misterioso? No se puede. Hoy sé por fin que no se puede. Y al llegar a este punto Ángel González, siempre al acecho de mis pensamientos, me dice lo siguiente: "Por eso | -frío en la calle, tedio | en los que pasan- | permanezco en mi sitio, y vivo | -corazón asediado por el llanto- | mi hora la terrible: | la que aún no ha sonado". Pues bien, querido maestro, convenimos en que, no sólo por nihilismo cabezota, también por pura observación de los astros, la vida es una, es ésta, y después vendrá el reciclaje. Traducción: otra vez esta vida, pero con otros postulados, otra fuerza y otra forma. ¿Tristeza ante el vacío? ¿Rencor ante el esfuerzo sin premio? En absoluto. Hic et nunc, indiferencia. Permanecer y vivir, ésa es la cuestión. Lo del tedio es otra historia en mí. Siempre lo he rechazado en público -soy una farisea en estos asuntos- pero lo cierto es que forma parte de mis genes, no me importa decirlo. Claro que los genes no siempre pueden con nosotros. Conmigo, desde luego, se han quedado como Carme Chacón cuando Rubalcava le birló las primarias: con las purititas ganas. Me salvó la conciencia del peligro que supone andar por ahí aburrida y pesarosa, sufriendo de presencias no deseadas y torciendo el gesto a la manera rubalcaviana cuando consiguió superar todas las encuestas que anunciaban su fracaso. Una es muy práctica para estas cosas y, si hay que vivir, viviré sin úlceras de estómago.
....En estos días precursores del invierno, días en los que el frío-frío aún no ha comparecido, me gusta pasearme largamente por mis habituales lugares. Paseo y pienso. Sé que es una temeridad esto último, un riesgo cierto, una sombra de ictus, pero confieso que no puedo evitarlo y...
....Pienso y pienso en el disparatado presidente que hemos padecido durante dos interminables legislaturas y que se ha quedado (¡por fin!) en la calle. Bueno... en la calle... calle... pues no exactamente. No porque ya tendrá su apaño por ahí, como todos los ex-vicepresis, lo cual querrá decir una Fundación (creo que se llama "Ideas": ¿no es portentosa la ironía?), su despacho honorífico o no (creo que no) en el partido, conferencias millonarias por todo el mundo (me pregunto sobré qué...) y, por supuesto, esa suculenta pensión (más prebendas varias) de la que gozan de por vida los seres de la guisa. ¡Ah...! Y el pedazo de residencia familiar de Somosagüas. Pero lo hemos largado, eso es lo que sustancialmente importa y, en lo que a mí concierne, suficiente porque la mera contemplación de su careto me sacaba de quicio. Ahora que ya no está, noto que van remitiendo mis días de la ira contra él, aunque sé que no le perdonaré nunca (ni a su corte de chapuceros/chupones; ni a sus votantes, los ingenuos y lo otros) que durante casi ocho años nos haya infligido tamañas sevicias. Tengo entendido que a los de su propio partido también lo ha martirizado, lo cual no deja de ser un aval para mi particular aversión hacia este personaje. Tampoco perdonaré a las consentidas Autonomías, esos artefactos del despilfarro y el descalabro social, el habernos conducido hasta el mismísimo horizonte de sucesos del agujero negro que se relame esperando nuestra caída.
....Pienso y pienso en la que nos espera. Desde luego, si caemos, si al final vamos a ser Grecia, creo que mi alma ciorana me va dar para el pelo durante una buena temporada. (Yo, que la tenía razonablemente domesticada...) La vida, como el Maresme de este otoño ventoso, se nos ha puesto francamente desagradable. (¿Pues no he dicho francamente? No, no, rectifico: ¡zapateramente!)


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miércoles, 14 de diciembre de 2011

El Gran Hermano Facebook


Tienen 80 millones de usuarios. O más. O el doble. En el degenerado sistema intelectual de la organización o lo que sea este invento para embeleco de masas, el contingente humano se traduce en millones de esclavos. Esclavos en su versión más trágica porque lo son voluntariamente. A eso hemos llegado.
....Contaré mi historia. El pasado 7 de los corrientes me dispuse a entrar en mi cuenta de Facebook, que mantengo abierta desde el 11 de junio de 2009. Su nombre es "Mertxe Cb", tienen 21 amigos asociados (amigos de verdad, casi todos conocidos desde hace años, y se enorgullece de contenidos limpios, correctos. No pude acceder. En un primer momento, pensé en algún jaleo entre la maquinita y la contraseñas y entonces pedí a Facebook que me la recordara. El resultado fue un aluvión de páginas desde las que se me ofrecían los más absurdos y disparatos recursos... amén de avisarme de que mi correo podía haber sido robado y que otra persona se había conectado con mi cuenta desde Vera de Bidasoa. Susto o Muerte, me dije. Elegí seguir asustándome. Durante los dos días siguientes me dediqué a buscar por aquí y por allá y, al final, accediendo a otra de la innumerables extrañas proposiciones que se me hacían, cambié mi contraseña 'de toda la vida'. En los correos de confirmación de contraseña que siguieron (y que debieron  de ser como unos tres mil quinientos y pico) una y otra vez acababa en una página con tres inquietantes contenidos a rellenar sí o sí: nombre y apellidos reales, y cargar datos de identidad oficiales", es decir, tal como aparecen en el pasaporte y/o carnet de conducir.
....Hago notar al llegar a esta hemorragia de correos, que en todos y cada uno continuaban advirtiéndome del robo del mío (¡ese usuario malvado de Vera de Bidasoa!) y consiguiente suplantación de  personalidad, a pesar de que yo les confirmaba su correcta recepción en todos y cada uno.
.....Al final, me decidí a clicar en una de sus direcciones (ihghze6e@facebookmail.com) consiguíendo enviarles una líneas. en mi ingenuidad les pedía una explicación personalizada, no con la maquinita de hacer churros, del porqué del jaleo en que me habían metido. Debo advertir a mis lectores que para conseguir una respuesta coherente, de persona a persona, tuve que emplearme a fondo. En otras palabras, usé de psicología inversa y les llamé imbéciles. Surtió efecto. Parece ser que la máquina con la que hablamos tiene instalado un filtro semántico. Al día siguiente recibí un extenso y demoledor correo que, por cierto, ha desaparecido misteriosamente de la copia que suele permanecer en la respuesta que damos. En él me conminaban a lo que ya he contado más arriba y que vuelvo a recordar sintéticamente: "...exigimos al usuario datos oficiales de identidad". Y dale...
....Mi respuesta fue obvia: enviarles adonde nunca brilla el sol. La suya, en cambio, me llegó a vuelta de correo y en los más asépticos términos:
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Date: Mon, 12 Dec 2011 08:01:03 -0800
To: ...
From:
info+enxsxsr.aea4e46jydnjy@support.facebook.com
Subject: Re: Confirm Your Identity - Mertxe CB
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Hola,
.Para poder ayudarte necesitamos que nos facilites tu nombre y apellidos completos.
.Recuerda que si te preocupa tu privacidad, en la página de configuración de la privacidad tienes la opción de restringir quién te puede encontrar al hacer búsquedas. Para acceder a esta página, selecciona el menú “Cuenta”, situado en la parte superior de todas las páginas de Facebook.

.Si tienes más preguntas, por favor consulta nuestro Servicio de ayuda haciendo clic en el siguiente enlace:
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http://www.facebook.com/help.php
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Atentamente,
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Maria.
User Operations
Facebook
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....O sea: más de lo mismo. O sea: ¡que sinvergüenzas! Personalmente no quiero saber nada de Facebook hasta que no mejoren de su locura. Y eso, si lo conseguimos, implica necesariamente que mejoremos de la nuestra. Y aquí está, precisamente, el problema.
....La Asociación de Internautas lleva tiempo advirtiendo del peligro y sólo falta que nos concienciemos de él, pero ya digo que es un problema. .
....Nuestros derechos están en juego. ¿Vamos a ser el desgraciado Winston por los siglos de los siglos?
..  No he esperado a que Facebook desactive mi cuenta: soy yo la que los ha desactivado fulminantemente de mi correo.
....Sin embargo... Sin embargo, no he podido resistirme a la tentación y he vuelto a darme de alta. Con un una suerte de topónimo a modo de nombre de pila y otros dos ídem de sentido comarcal y comercial, remedos del primero, como primer y segundo apellidos. Me han aceptado a la primera. Esto me confirma en mi idea de que estamos en manos de máquinas, máquinas que, cuando fallan, son atendidas en última instancia por otros cachivaches, cachivaches humanos, el más aborrecible de todos los cachivaches. La página que he abierto me sirve para poner vínculos a mi blog o a los blogs que leo.
....Pues así están las cosas.


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sábado, 10 de diciembre de 2011

Estábamos en una terraza de la plaza de Santa Ana


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La terraza y la plaza abarrotadas de gente. La terraza, la plaza y la gente absolutamente impregnadas de un ocio tristón y como resignado. Rambla arriba y Rambla abajo, los bares bostezando de aburrimiento: nadie en la barra y tras la barra un atribulado dueño añorando perdidos aforos. Las tiendas (salvo esas tiendas de ropa barata) también estaban vacías. En cambio, el único establecimiento de loterías del centro exhibía una cola interminable; curioso, ¿verdad?, ese afán que tenemos por sacar la cabeza de debajo del agua a base de peregrinas ilusiones. Si nos toca un piquito -dijeron los "agraciables" de ayer- será para tapar agujeros. Si nos toca un piquito -van diciendo los de este año- será para resistir hasta fin de mes. Pero este flotador de la lotería es un flotador agujereado, apenas resistirá el roce de la mano. Se desinflará en menos que canta un gallo y el 23 de diciembre volveremos a gozar de buena salud, y menos mal, menos mal que nos queda esta baza última porque la Sanidad también anda fina... Vamos, que tirando de deixis diría que ésa es otra.
....Sobre la plaza de Santa Ana de Mataró, incluso Rambla arriba y Rambla abajo, el cielo era un cristal azul purísimo. Ni la más leve fisura en su etéreo tejido. Uno de estos transparentes días, pensé de pronto, le veremos los bajos de los pantalones a San Pedro. (¡Anda que si fuera escocés...!) Yo me tomaba mi cortado habitual y mi amiga su no menos habitual cortado descafeinado y de máquina. Mirábamos plaza adentro, mirábamos Rambla arriba y Rambla abajo, y mirábamos el cielo, cómo no, y nos decíamos qué mal está la cosa y cuánto peor que se va a poner. Luego vino un negro a vendernos cosas de alambre y de plástico, y como le dijimos (gentilmente) con la cabeza que no, el tío fue y le dio un puntapié a la silla de la del cortado descafeinado y de máquina, que no dijo nada porque es muy discreta y, además, no tiene muy claro eso de no comprarles a estas gentes extrañas, tan grandes y oscuras, ni un alfiler. La conciencia, ya se sabe, nos muele a palos cuando contemplamos al tercer mundo mendigando por nuestras plazas y Ramblas arriba y Ramblas abajo. A continuación, pasaron unos perroflautas por la acera: Eran cinco, dos chicas, dos chicos y un perrillo de lanas tan sucio y maloliente como ellos; debía de ser blanco, porque entre mancha pringosa y mancha pringosa asomaban mechones de ese color o lo que sea el blanco. Frente a nuestra mesa montaron su espectáculo. Una de las mozas se sacó un atril plegable de la mochila, lo éstiró con enérgico gesto, volvió a sumergir la mano en la mochila sacando una partitura que colocó en el plano inclinado del atril. La inagotable mochila (me recordó tanto al bolso de Mary Popins...) todavía le proporcionó una flauta, y tres panderetas que distribuyó entre todos los coleguis de dos piernas. El perrete se tumbó junto a la virtuosa y si puede parecer que quedaba fuera del asunto, pues no, error, él tenía seguramente el rol más importante: enternecer a los espectadores con su mirada triste y desvalida. La del cortado descafeinado y de máquina me dijo: "Ya están aquí otra vez, qué lata, ahora nos pedirán pasta y, hala, a drogarse..."
....El aire próximo se llenó de unos sonidos terriblemente agudos. Los pájaros de los árboles vecinos se echaron a volar aterrorizados.  Las palomas de la plaza huyeron despavoridas. Los animalitos de compañía bizquearon. Estaba de precalentamiento la flautista y así continuó los siguientes cinco minutos. Después sacudió el instrumento sobre su mano. Se limpió la saliva de la mano en el pantalón. Estiró teatralmente el brazo y luego lo dobló en un ángulo tan perfecto que el instrumento llegó a sus labios. Se inició el concierto, pero lo cierto es que sonaba exactamente igual que el precalentamiento. Cuando acabó, cuando (¡por fin!) acabó, un panderetero recogió y le hizo una seña al lanas para que le asistiera en la recaudación. Les dimos un euraco cada una. La del cortado descafeinado y de máquina seguro que por quitárselos de encima. Yo, porque me alegró la mañana al preguntarme muy serio si me había gustado el trocito de "La Muerte del Cisne". De pronto, la plaza de Santa Ana, la Rambla que subía y la Rambla que bajaba, las gentes tristonas y resignadas, los bares y las tiendas vacías, el negro que seguía dando de puntapiés a las sillas, todo, absolutamente todo se tiñó del purísimo azul del cielo. Le contesté que nunca Saint-Saëns me había parecido mejor 'ejecutado'. La del cortado descafeinado y de máquina me miró sorprendida y va y me suelta, más afirmando que preguntando: "Ah... pero... ¿no es de Chaikovski? El de la gorra se encogió de homoplatos. ¿Y yo qué iba a decir? ¿Que se quitara del cortado descafeinado y de máquina? Me callé piadosamente. Allá ella si se confunde de pato y de charca, y seguí navegando lentamente sobre mi propia luminosa y azul recuperada sombra.


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