domingo, 19 de junio de 2011

Otro día gris



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A veces finge que se aclara y entonces nos enseña pequeñas parcelas de cielo azul. Pero no es verdad, el día se nos ha puesto farisaico y por muchos fuegos fatuos que dispare al paisaje no nos lo vamos a creer. Contemplo el mortecino cielo, el mar de plomo, el desolado puerto deportivo, la estación solitaria, la quieta carretera, la entrada inusitadamente vacía de mi calle. Todo me parece ausente. Mejor aún: una carcasa hueca. Lo único que he visto moverse han sido unas pocas gaviotas volando sobre el horizonte. Después, ahora mismo, la vida ha vuelto a la inmovilidad. Mi planta tomatera está desesperada. Tantos días sin sol... Tan magra cosecha... Apenas media docena de cherrys, tres ligeramente ruborizados y los otros, verdes, verdes, verdes como limones verdes. Aquí sentada me voy dejando ganar por la sensación de que nada está bien (me ronda el ciorano sentiment que tout va mal). Ni la primavera. Ni la planta. Ni yo en plan sinécdoque de sociedad estamos nada bien. Entonces, alarmada, pienso que puedo estar exagerando. ¿Y si fuera así...? ¿Si fuera así, habré llegado ya a ese temido apeadero en que la gente suele bajarse convencida de que es un mero cambio de línea en su viaje y luego resulta que es la terminal? ¿Tan mayor me estoy haciendo? Claro que también pudiera ser que no exagero eb absoluto y lo que pasa es que no hago otra cosa que diagnosticar la situación real. Angustiada me tiro a los periódicos y a la radio. Leo y escucho -¡confirmo!- el creciente desastre que es mi país. Leo y escucho -¡sufro!- a esa pléyade de políticos, cuya estolidez estremece, que no cejan en su empeño de mentirnos y robarnos, de alterarnos y enfrentarnos, de rematar a cada segundo que pasa a ese viejo cadáver de la esperanza que desde hace siglos llevamos a cuestas. No, definitivamente no exagero, retrato con pristina fidelidad algo que existe: la estafa más descomunal que haya conocido España.
....El día ha vuelto a aclararse. (Hace como los Mercados: si a Grecia la limosnean, ellos se tranquilizan y sonríen y, por lo tanto, se olvidan un ratito de nosotros. Nosotros. Otra Grecia más. En realidad, si lo pensamos un poco, toda Europa será Grecia, solamente es cuestión de tiempo, del aguante de las fichas del dominó. Y me temo que, a fin de cuentas -¡que literalidad!- esto saltará por los aires y si te he visto, sueño de unidad y progreso, no me acuerdo.)
....El día se oscurece. (Lo mismo que los Mercados en cuanto falla el socorro [facturable] a los mendigos.)
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2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Que no exageras, Mertxe. Que no te haces mayor...
Que es el diagnóstico de una situación real.

Ojalá esa lucecita de rebeldía y cordura que se ha prendido, pueda seguir creciendo y todos seamos capaces de reaccionar.

Muxutxo

Mertxe dijo...

Esperemos, Soco, esperemos que entre los unos y otros que no terminan de infundirme confianza porque (¡maldita manía de analizar!) percibo indicios nada tranquilizadores no acaben por conducirnos a otro 36. Europa se nos cae a pedazos porque, finalmente, se le ha visto el plumero: grandes potencias económicas dando la teta a los indigentes. Todo ha sido vivir del crédito, de 'fiao' que decía mi abuela, o sea, que todo era una vez más mentira. Hemos caído, estamos sin el céntimo que nunca tuvimos. Lo malo es que, una vez más, en esta triste historia 'la escopeta nacional' se ha vuelto a forrar. Hace unos meses nos rascábamos el bolsillo para acudir al rescate de la banca nacional y ayer supimos lo que ya sabíamos, que Botín (un ejemplo) tiene dos mil millones amagados en Suiza. Claro, esta información no es casual. Yo también he estudiado Historia y sé de quien es la mano que mece la cuna. (Argentina sólo la tenemos a diez años de distancia...)