jueves, 26 de mayo de 2011

Carta de una hormiga esclavista (Polyergus rufescens), escrita durante su viaje por Europa, a la reina de su hormiguero*.





    Mi queridísima madre:

Cumpliendo el encargo que me diste de explorar secretamente los hormigueros donde habita el hombre (Formica ferox de nuestros naturalistas subterráneos) paso a contarte brevemente mis impresiones.

Estas hormigas excepcionales, no por lo sabias y cultas, sino por lo voluminosas, viven casi como nosotras, pero con algunas diferencias esenciales, que dicen poco en pro de sus instintos y costumbres. En verdad, habitan colosales hormigueros, que llaman ciudades, formados por un dédalo de cámaras familiares y de avenidas y calles comunicantes, pero éstas aparecen llenas de inmundicias, y las viviendas, por carecer de pisos subterráneos donde nosotras nos preservamos del calor, resultan tórridas en verano y glaciales en invierno. En algunas urbes más cultas, los humanos comienzan a asear y adoquinar las calles, aunque no con la perfección de nuestro pariente americano.





6 comentarios:

Glo dijo...

El enlace que nos propones conduce a una advertencia de que ahí ya no está lo que buscamos.

La diferencia entre una página web de la administración pública y cualquier otra, consiste, casi exclusivamente, en la voluntad de que encontremos lo que buscamos. la primera carece de ella por completo.

Glo dijo...

Seguro que me gustan los escritos de don Ramón, quien, como la jota, era a la vez navarrico y aragonés.

Mertxe dijo...

http://cvc.cervantes.es/ciencia/cajal/cajal_articulos/default.htm


Hola, Glo. Pues raro porque me lo han enviado ayer mismo por correo del Centro. Bueno, te paso la dirección copiada del explorador a ver si funciona...

Glo dijo...

Las páginas web de las administraciones públicas contienen verdaderos tesoros, pero son muy difíciles de encontrar. Es muy mal indicio que termine uno siempre en sus mapas web.

Glo dijo...

Gracias por el enlace.

Mertxe dijo...

Encantada, Glo.

(Y que comparto cuanto dices de esas páginas. Por ejemplo, hay otro tesoro llamado 'PARES' al que no hay manera de ordeñar...)