martes, 3 de agosto de 2010

Francisco Brines, otro gran amigo de Cavafis



...............De La última costa (1995)
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....El Regreso del Mundo
     (A Andrés Trapiello)
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....Abrir los ojos, después de que la noche
recluyera los astros en su amplia cueva rasa,
y ver, tras del cristal,
ya visibles los pájaros
en el fanal aún pálido del sol.
moviéndose en las ramas.
Y cantos que hacen mía la bóveda del aire.
Y sentir que aún me late en el pecho
el corazón del niño aquel,
y amar, en la mañana,
la vida que pasó,
y esta maga sorpresa
de amar aún el mundo en la mañana.
Y en el nombre del mar, que está lejano
y azul, siempre tendido
desde el remoto amanecer del mundo,
persignarme la frente, luego el pecho,
los delicados hombros que ahora rozo,
y besar, con los labios del niño rescatado,
este mundo tan viejo,
que hoy no alcanzo a saber
por qué, si el amor no se ha muerto,
me quiere abandonar.
.
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2 comentarios:

Nómada planetario dijo...

Flota un aire de añoranza en todo el poema que suspira por una renovación del entorno del autor. La forma de expresión resulta en extremo delicada.
Besos de mañana monótona.

Mertxe dijo...

Abrazos bajo un cielo turbio... turbio... turbio...