domingo, 4 de julio de 2010

Alfonso Costafreda el Ignorado




            
            De Nuestra elegía, 1950

[Yo pregunto]

Ha muerto mi padre.
Se repite su ausencia cada día
en el hogar vacío.
Yo pregunto,
y además de la ausencia, y además
de perder los caminos de esta tierra,
¿qué es la muerte?

Yo te pregunto, padre, ¿qué es la muerte?
¿Has hallado la paz que merecías?
¿Encontraste cobijo en nueva casa
o vas errante, y sufres bajo el frío
del invierno más grande, del total
desamor?

Yo te pregunto, padre, si son algo
los muertos, o si la muerte es sólo
una inmensa palabra que comprende
todo lo que no existe.


          De Ocho poemas, 1951

[Como una casa grande y despoblada]

Como una casa grande y despoblada
se me ha llenado el corazón de frío.

La alegría y los sueños, la esperanza,
con las primeras hojas ya se han ido.

Acaso ha de volver la primavera,
no llegará su tiempo para el mío.

[Ya todas las melancolías]

Ya todas las melancolías
muy tercamente la memoria
sobre mi corazón las abalanza.
Nada tendré.
De todo lo soñado
sólo nos queda el ansia.

Sólo hay algo que es cierto, cierto:
los sueños han perdido la batalla.


            De Compañera de hoy, 1966

[Pienso en mis límites]

Pienso en mis límites,
límites que separan
el poema que hago
del que no puedo hacer,
el poema que escribo
del que nunca podré escribir.
Límites también, en consecuencia,
de lo que amo
y de lo que nunca podré amar.

Límites de lo que quisiera decir
o ver o tener.
Palabras que daría
para descubir, palabras para ayudar.
Límites del amor, palabras
insuficientemente valiosas
en un desierto inacabable.


            De Suicidios y otras muertes, 1974

[El reino de mi hija]

El reino de mi hija
se adentra hacia mis sueños;
el reino de mis sueños
impera ya en mi hija;
y las figuras que
en su naturaleza
nacieron años ya
cuando impuso la madre
en la mente infantil
del terror y la sombra
las raíces feroces.




8 comentarios:

G4þRI€L dijo...

soy muy malo para leer poesia, pero este hombre me ha conmovido

Mertxe dijo...

Un hombre complicado, seguramente el más sombrío de su generación. Pero no cabe duda alguna de que fue grande, muy, muy grande. Lástima que él mismo se marginara.

Gracias por tu visita, Gabriel.

Glo dijo...

Alfonso Costafreda, bajo esta luz de hoy, me ha parecido una de esas cosas que uno encuentra en la playa y que parecen llenas de un repentino interés.

Otras, esas mismas cosas no pueden rescatar la playa de ser poco más que un páramo estéril.

Mertxe dijo...

A penas lo conocía. En su momento me llegaron 'Nuestras elegías", cuando ganó aquel premio lejano, y luego lo olvidé. Ahora, fíjate, me ha recordado a Seferis y otros de la cuerda. He topado con ese primer poema que me ha dejado, como comprenderás, sin aliento. Después ha llegado el último, el complementario, y ya ha sido como un tiro de gracia.

Buenos días, Glo, que calentitos se nos presentan por aquí.

María Socorro Luis dijo...

Qué buena poesía...No tenía ni idea de tal poeta.(todos aquellos años yo los pasé lejos)
El primero, Yo pregunto es terri blemente hermoso.

Besos fresquitos, made in Donosti.

Mertxe dijo...

Este trasto de blogger anda fatal. Escribo comentarios, los veo publicados... y desaparecen.

Bueno, mi soco, musu bat ere bai desde un Maresme sudoroso, sudoroso, sudoroso.

Bel M. dijo...

Sí, una lástima que no tuviera más resonancia.
"Nada tendré. De todo lo soñado..."
Gracias por traérnoslo, Mertxe.
Un abrazo.

Mertxe dijo...

Buenos días, Bel.