domingo, 3 de enero de 2010

"Je t'appelle à témoin, ô Vérité, quand je dis

...que nada vergonzoso, nada grosero, nada censurable excepto el exceso se mezcló con mi amor. Si fuera posible ver con los ojos mi pasión, como puede verse el rostro de Laura, se vería que la una es pura e inmaculada al igual que el otro. Diré más: yo debo a Laura todo lo que soy. En absoluto hubiera llegado a un cierto grado de fama si ella, por sus nobles sentimientos, no hubiera hecho germinar esta semilla de virtudes que la naturaleza ha sembrado en mi corazón. Ella apartó mi joven pensamiento de toda bajeza, y me dio alas para volar y contemplar en su propia altura la Causa primera, puesto que es un efecto del amor transformar a los amantes y hacerlos iguales al objeto amado. Nadie, por mordaz que fuera en la calumnia, osó alcanzar con un diente furioso la reputación de esta dama porque nada reprochable encontró, no ya en sus acciones sino tan siquiera en sus palabras, en sus modales, en sus gestos." (De Contemptu mundi)





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Petrarca vio a Laura por primera vez en la iglesia de Sainte-Claire d’Avignon, el 6 de abril de 1327. La amó veinte años, hasta el día en que supo que ella había sucumbido a la peste, y no cesó de echarla de menos durante los veintiséis años que le sobrevivió. Son las poesías que hizo sobre ella, antes y después de su muerte, las que componen su célebre Cancionero, la obra emblemática de la poesía renacentista europea. (L'Encyclopédie de L'Agora)



          SONETO A LAURA
            (Versión de Jorge A. Piris)

    Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.


    Quien me tiene en prisión ni abre ni cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni me quiere ni quita mi embarazo.


    Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda y perecer anhelo;
a otros amo y por mí me siento odiado.


    Llorando grito y el dolor transito;
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.






15 comentarios:

El Aviador Capotado dijo...

...por vos estoy, Señora, en este estado.

El vino no me embriaga,
el canto del pájaro me azoga,
el sensorio tengo yermo,
la razón inquieta.

Entre las hojas del corazón de Mertxe
converso con la luna,
le suplico confidencias.

El astro de plata me dice: Tiene
herido el corazón, sueña con un beso
de labios suaves, rasos, como de tafetán
cuando el alba la despierta.


Mertxe, perdona, pero me ha salido del tirón después de leer el soneto a Laura.

Por tanto: bueno o malo te pertenece.

Abrazo

Mertxe dijo...

Un regalo muy oportuno además de muy bello. Te has portado como un rey mago, el mejor, como ocurría con D'Artagnan en los tres mosqueteros que, como todo el mundo sabe, gracias a él eran cuatro.

Ave, Poeta.

María Socorro Luis dijo...

Ahí es nada, Petrarca...

Siempre interesante, pasar.

Un beso grande, con fondo de bahía nevada. Y felicidades a ti y a tuespontáneo poeta.

Soco

Mertxe dijo...

Bahía nevada... Ay...

Por aquí también han bajado mucho las temperaturas, la gente anda disparada por las calles, encogidita, encogidita.

Espero que el Aviador haya visto tu felicitación, por mi parte me considero muy afortunada con sus versos.

Abracitos.

Glo dijo...

Desde mi celda pierdo la noción del tiempo (quizá también de la realidad). Los días pasan como horas, las estaciones, como semanas... Y creo que empiezo a hablar latín y que ya nadie me entiende.

Nómada planetario dijo...

Un exquisito ramillete de paradojas para expresar un amor puro.
Besos desde mi retiro.

Mertxe dijo...

No sé qué pasa con mi pc, debe de ser cosa de la ola polar que nos invade. No puede con ella, le castañetean los dispositivos, se le congelan los bits. Entre la interfaz y la RAM presiento grandes bloques de hielo. Así está él de lento y titubeante, que es que voy escribiendo este mensaje por tercera vez.

En fin, os decía, mi fray Glo y mi fray Noma (celda... retiro... huich...), que os envío mis más cálidos saludos.

Glo dijo...

Hay una herramienta que yo no utilizaba nunca y que ha resultado un alivio para mí: el "bloc de notas", que es uno de esos programas sencillitos que Windows trae por defecto.

Con él he conseguido zafarme del farragoso "word" cuando quiero escribir unas líneas en algún lugar seguro y la conexión a internet no me garantiza que no voy a perder lo que escribo.

Un abrazo.

Mertxe dijo...

Gracias, Glo, es una manera desde luego efectiva que, te lo aseguro, practicaré.

(Qué frío tenemos por los Maresmes, hasta las gaviotas van con bufanda...)

Marta Montoliu dijo...

Hola!
Hacia tiempo que no me podía pasar, y qué alegría ver este soneto!
Además, si me lo permites, lo que más hermoso encuentro es que la amase 20 años. En esta época actual del usar y tirar... que bonito ver que el amor puede ser algo perdurable.

Marta

Mertxe dijo...

Sí, la verdad es que casi se emociona una leyendo estas cosas.

Marta, guapa, encantada de saludarte otra vez.

francisco aranguren dijo...

Hola Mertxe: recuerdo cuando mi profesor de Literatura del Instituto nos contó la historia. Se recuerda el lugar exacto, el día y la hora en que por única vez la vió. Sentí una gran emoción y todavía recuerdo aquella clase. Luego, me emocionó en el evangelio de Juan, creo, cuando cuenta el encuentro con Jesús (sería la hora sexta...). Son encuentros que marcan un momento central de la vida. De ahí la precisión con que se recuerdan los detalles. Finalmente, el encuentro de James y Nora Joyce, un día, en el puente, a una hora concreta. Ha quedado fijado para ambos como el momento clave de sus vidas. Al día siguiente (y en esto es diferente la historia) hicieron el amor junto a la playa, mirando al mar. Sea como sea la emoción humana de ese momento que nunca olvidaremos. Un abrazo.

Mertxe dijo...

Leí hace poco algunas de las cartas de Joyce a su mujer. Siguen siendo emocionantes, todo un manifiesto de las relaciones entre hombres y mujeres, de 'esas' relaciones que nos completan y aumentan.

Francisco, otro abrazo para ti.

giovanni dijo...

Petrarca... debo tener algo de él en mi biblioteca. Pero qué bueno leer algo sobre él aquí, incentivándome a leerlo de nuevo y dejarme inspirar por él. Me capta esa frase:

por vos estoy, Señora, en este estado

Un abrazo

Mertxe dijo...

Por vosotros estoy, señores y señoras, aquí. (Lenta, perezosa, gris..., pero esto, sí que estoy.)

Merci de tes paroles, Giovanni.