jueves, 22 de enero de 2009

Los límites del poder civil


.
JOHN LOCKE

Carta sobre la tolerancia
Extracto
.
La tolerancia en favor de los que difieren de otros en materia de religión es tan conforme al Evangelio de Jesucristo, y al sentido común de todos los hombres, que se puede mirar como monstruos a aquellos que están lo bastante ciegos como para no ver con claridad la necesidad y ventaja de ello. No me detendré aquí a censurar el orgullo y la ambición de los unos, la pasión y el celo poco caritativo de los otros. Estos son vicios de los cuales es casi imposible liberarse; y son de tal naturaleza que nadie aceptará que le sean imputados, sin ataviarlos de llamativos colores, buscando así alabanzas; incluso, pretendiendo condenarlos, se dejarán arratrar por la violencia de estas desordenadas pasiones. Sea como fuere, aun cuando algunos disfracen su espíritu de persecución y crueldad poco cristiana con el pretexto del bienestar público y de la observancia de las leyes, y otros pretendan que con la excusa de la religión queden impunes su libertinaje y licencias, considero que nadie debe engañarse a sí mismo ni a los otros con razones de lealtad y obediencia al príncipe o de ternura y sinceridad al culto de Dios; y considero también que es necesario, sobre todas las cosas, distinguir la esfera del gobierno civil de la esfera de la religión y establecer los límites exactos entre una y otra. Si no se hace esto, jamás tendrán fin las controversias que surgen permanentemente entre los que tienen, o pretenden tener, una preocupación por la comunidad.
.
El Estado, según mis ideas, es una sociedad de hombres, establecida con el único objetivo de procurarser los unos a los otros la conservación y el progreso de sus intereses civiles. Llamo intereses civiles a la vida, la libertad, la salud del cuerpo, la posesión de cuerpos externos, tales como el dinero, las tierras, las casas, los muebles y otras cosas de similar naturaleza.
.
Todo gobernante debe asegurar, mediante la exacta ejecución de leyes equitativas, a todo el pueblo en general, y a cada uno de sus súbditos en particular, la posesión legítima de todas las cosas que pertenecen a esta vida. Si alguien se arriesgara a violar las leyes de la justicia pública, establecidas para la conservación de todos esos derechos, su temeridad debe ser reprimida por el castigo, que consiste en despojarle, en todo o en parte, de esos bienes o intereses civiles, de los cuales hubiera podido gozar en caso contrario. Pero como no hay nadie que sufra voluntariamente el castigo de ser privado o reducido en parte de sus bienes, y menos aún de su libertad o existencia, será entonces el magistrado, con el poder y la fuerza de todo el pueblo, quien castigará a quienes vulneren los derechos de otras personas.


.
_
.
________________________
Precediendo en dos años a su Ensayo sobre el entendimiento humano, Locke publicó en octubre de 1689 la Carta sobre la tolerancia. Esta epístola estaba en principio destinada exclusivamente a los ojos del teólogo de la iglesia protestante Philippe de Limborch, un gran amigo de Locke, y se inscibe en una discusión que venía de lejos, más de un siglo, entre Faust Socin y Philippun B. (probablemente Filippo Buccella). ¿El tema de fondo? La voluntad frente a la razón. Sin embargo, en la carta se incide especialmente en la libertad de conciencia tanto en lo referente a creencias religiosas como a ideas políticas. Lo importante para el gran ideólogo, que fuera, ya nadie lo duda, el iniciador del camino que llevó a una revolución liberal en Inglaterra, es la igualdad. Hay en todo el texto, un fuerte sabor a democracia. La modernidad planea sobre todas sus líneas.
....Es verdad que la Carta fue escrita en un clima de grandes tensiones sociales y la violencia sin freno que recorría toda Europa con ocasión de la ruptura del cristianismo, sin embargo, ahora mismo resulta plenamente actual porque, lo queramos o no, el tema sigue candente.
.
..

martes, 20 de enero de 2009

Tatiagooo... tatiagooo...

Donostia en fiestas








..
Cada año la misma punzada.
    Cada año -¡cuántos ya!- la ausencia se vuelve dolor y se propaga por mi piel penetrándola hasta tomar mi corazón.
    Me siento ante el Mediterráneo y en mis ojos otro mar suplanta su voz y sus azules.
    Otro mar, oscuro mar, salvaje latido que resuena en mi cabeza con la furia de un amante abandonado.
    Cierro los ojos, ahora soy yo del todo y lo contemplo largamente. Recibo su aliento como un áspero beso que me llena de sal los labios, de nostalgia la mirada, de hambre el espíritu.
    Vuelvo. (¿Vuelvo...?) Nunca me fui, él lo sabe muy bien, por eso no hace falta que mis pasos retrocedan, basta con cerrar los ojos y él me esperará en esa sombra diáfana que vive en el umbral de los recuerdos.



.

jueves, 15 de enero de 2009

El placer de la vida

Hablar de Madame de Staël es, efectivamente, referirse a la vida. La vida como placer de relación con el otro. De toda su hazaña vital y cultural debemos recordar siempre, y por encima de todo, su arte de la conversación. Ahí, en la palabra, radicaba toda la magia de esta mujer. Ni siquiera sus adversarios y críticos interesados pudieron escapar a su conjuro. En 1800, un tal Fontanes escribió la siguiente pérfida crítica, que luego resultó el mejor de los reconocimientos: "Al escribir, ella creía conversar aún. Los que la escuchan no cesan de aplaudirla; yo no la oía cuando la he criticado... »

..

.,.
....Nacer, casarse y morir componían toda la historia de nuestra sociedad y estos tres acontecimientos diferían aquí menos que en cualquier otro lugar. Imagínese lo que suponía para una italiana como yo el estar sentada en torno a una mesa de te varias horas al día, después del almuerzo, con el círculo de amistades de mi madre política. Se componía éste de siete mujeres, las más serias de la provincia; dos de ellas eran solteronas de cincuenta años, tímidas como quinceañeras, pero mucho menos alegres que a esa edad. Una mujer le decía a otra: "Querida, ¿cree usted que el agua estará lo bastante caliente para echarla sobre el te? -Querida, le contestaba la otra, creo que sería aún demasiado pronto, porque los caballeros todavía no están al llegar. -¿Prolongarán mucho la sobremesa hoy?, decía la tercera, ¿qué opina usted? -No lo sé, contestaba la cuarta, me parece que la elección del Parlamento debe de tener lugar la semana que viene, y bien podría ser que se quedasen un rato para hablar de ello. -No, intervenía la quinta, creo más bien que están hablando de esa caza del zorro que tanto los ocupó la semana pasada y que debe reanudarse el lunes próximo; sin embargo, creo que pronto acabará la comida. -¡Ah, no lo espero en absoluto!", decía la sexta, suspirando, y se hacía el silencio de nuevo. Yo había estado en los conventos de Italia y me parecían llenos de vida en comparación con este círculo, en el que no sabía qué hacer.
....Cada cuarto de hora se alzaba una voz que hacía la pregunta más insulsa para recibir la más fría de las respuestas. Y el aburrimiento por un momento aliviado volvía a caer con renovado peso sobre aquellas mujeres, que pudieran ser consideradas desdichadas si la costumbre adquirida desde la infancia no enseñara a soportarlo todo.


.

.

sábado, 10 de enero de 2009

Anoche soñé que había vuelto a Manderley. En mi sueño me encontraba ante la verja del parque, pero durante algunos momentos no pude entrar. Estaba cerrada la puerta con candado y cadena. Llamé en sueños al guarda, pero nadie me contestó, y cuando miré detenidamente a través de los barrotes mohosos de la verja, vi que la caseta estaba abandonada.
..
No humeaba la chimenea, y las ventanas y sus celosías bostezaban en su abandono. Entonces, como todos los que sueñan, me sentí de repente dotada de una fuerza sobrenatural, y atravesé como un espíritu la barrera que me detenía. Serpenteaba el camino ante mí, retorcido y tortuoso como siempre, pero según avanzaba, noté que había cambiado; ahora era estrecho y estaba descuidado, no como yo lo habían conocido. Al principio me extrañó y no comprendí lo que había pasado, pero cuando tuve que bajar la cabeza, para no tropezar con una rama que cruzaba el camino, me di cuenta de lo ocurrido. La Naturaleza había conquistado lo que fue suyo y, poquito a poco, con sus métodos arteros e insidiosos, había ido invadiendo el camino, extendiendo por él sus dedos largos y tenaces. El bosque, siempre amenazador, incluso en tiempos pasados, había triunfado al fin. Oscura y salvaje, la vejetación llegaba hasta los bordes del camino. Las hayas, de tronco blanco y desnudo, se inclinaban las unas hacia las otras, y entrelazaban sus ramas en un extraño abrazo, formando sobre mi cabeza una bóveda como nave de iglesia. Vi otros árboles mezclados con las hayas, que no reconocí; robles achaparrados y olmos retorcidos que habían nacido inopinadamente de la tierra silenciosa, junto a plantas y arbustos disformes de los que tampoco me acordaba.
..
El camino había quedado reducido a sendero, ya sin grava, ahogado de yerbas y musgo. Abundaban en los árboles las ramas bajas que estorbaban el paso; las raíces retorcidas parecían dedos de esqueletos. Aislados entre la maleza, pude reconocer algunos macizos, que en nuestros tiempos se destacaban graciosos y cuidados, como aquel de hortensias de tallos elegantes, cuyas flores azuladas llegaron a adquirir cierto renombre. Nadie las cultivaba ahora y se habían vuelto silvestres, creciendo desmesuradas, incapaces ya de florecer, negruzcas, feas como los parásitos anónimos que crecian junto a ellas.
.
Aquel pobre hilillo blanco que un día fue nuestro camino avanzaba más y más, torciendo ora a la derecha, ora a la izquierda. Algunas veces lo creí ahogado para siempre, pero aparecía de nuevo, acaso bajo un árbol caído, o luchando con el barro de una ciénaga nacida de las lluvias invernales. Me pareció el camino más largo que antes. Evidentemente, las millas se habían multiplicado, como lo hicieran los árboles, y este camino únicamente conducía a un laberinto, a una espesura impenetrable, y no a la casa. Pero, de repente, apareció ésta ante mí. La avenida que conducía hasta la puerta estaba casi borrada por el desmedido crecimiento de matojos exuberantes que se extendían por todas partes. Me detuve, con el corazón latiéndome en el pecho mientras sentía en los ojos la extraña punzada de las lágrimas.
.
¡Allí estaba Manderley! ¡Nuestro Manderley!, reservado y silencioso como siempre. Sus piedras grises brillaban en la luz de la luna de mis sueños, y las vidrieras reflejaban los verdes macizos de césped y la terraza. El tiempo no había logrado destruir...




.
REBECADAPHNE DU MAURIER
,.

martes, 6 de enero de 2009

Discurso silenciado




Foto premiada: Sofía Elface Fumo
 .
.......................................................................................
..
Discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el pasado 7 de mayo, y que ha sido silenciado por la mayoría de los medios de comunicación:

..
...Estimados miembros del jurado, señoras y señores:
.
...Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.
.
...Es un gran honor porque varios de mis mejores amigos, a los que respeto profesionalmente, pertenecen a la plantilla de este diario. Queridos Ramón Lobo, Guillermo Altares, Miguel Ángel Villena, Jorge Marirrodriga, Francesc Relea, Miguel Gener, Alberto Ferreras, Gorka Lejarcegui, incluso tú, querido Alfonso Armada, a los que he nombrado y a los que tengo en mi mente, a todos vosotros que me apoyasteis en los momentos más duros os dedico este premio de todo corazón.
.
...Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.
.
...No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.
.
....Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas; el camboyano Sokheurm Man; el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.
.
....Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
.
....Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.
.
...Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.
.
...Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
.
...Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra, y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo, cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
.
...Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
.
...Pero, como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y, como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
.
...Muchas gracias.

GERVASIO SÁNCHEZ


.
______________________________

Hace muy poquito, en 'Enredando palabras', el otro blog de Marisa Peña, me detuve largo tiempo en el doloroso poema de su entrada Juguetes rotos II. Me hubiera gustado reproducirlo aquí, pero no me ha dado tiempo a solicitar su permiso y no deseo incurrir en abuso de confianza. Por eso, solamente haré alusión, en discurso indirecto, a esos versos en los que dice que el mundo, anegado en dolor, aulla al horizonte, porque me han estremecido como las silenciadas palabras de este periodista, que acabo de recuperar gracias a unas amigas.

Pues como ya tengo el permiso de Marisa, me lo acaba de otorgar en su comentario a esta entrada, me apresuro a transcribirlo:



Miro al mundo, de cadáveres,
y el mundo me devuelve su mirada,
una mirada insomne, abochornada,
anegada en dolor, aullando al horizonte.
No hay corazón que aguante en sus latidos
tanto dolor, absurda letanía
que repiten las piedras milenarias.
No hay entereza que resista el grito,
ni muro que sostenga la mentira,
la vergüenza de ver, y no hacer nada.



domingo, 4 de enero de 2009

...La casa estaba en silencio, porque todos, menos Juan y yo, debían de haberse acostado. La bujía se había extinguido y la luz de la luna inundaba la estancia. Yo oía los apresurados latidos de mi propio corazón. Súbitamente, experimenté una sensación extraña, que hizo temblar mi cuerpo de pies a cabeza. No fue precisamente como una descarga eléctrica, sino algo agudo, estimulante, que despertó mis sentidos cual si hasta entonces hubiesen permanecido aletargados. Pemanecí con ojos y oídos atentos, sintiendo un temblor que penetraba mi carne hasta la médula.
....-Jane! ¿Qué has visto, qué has oído? -preguntó Juan.
...Yo no veía nada, pero percibí claramente una voz que murmuraba:
...-¡Jane, Jane, Jane!
....No oí más.
...-¡Oh, Dios mío! ¿Qué es esto? -balbucí.
...En vez de "qué", debía haber preguntado "dónde", porque ciertamente no sonaba ni en el cuarto, ni en la casa, ni en el jardín, ni en el aire, ni bajo tierra, ni encima de mí. Y, sin embargo, era una voz, una voz inconfundible, una voz adorada, la voz de Eduardo Fairfax Rochester, hablando con una expresión de agonía y dolor, infinitos, penetrantes, urgentes.
...-¡Voy! -grité-. ¡Espérame! ¡Voy! ¡Voy!
...Corrí a la puerta y miré al pasillo; estaba en sombras. Salí al jardín; estaba vacío.
...-¿Dónde estás? -exclamé.
...Las montañas devolvieron el eco de mi pregunta y oí repetir: "¿Dónde estás?" El viento silbaba entre los pinos y toro era en torno soledad y silencio.
..."¡Silencio, superstición! -dije para mí-. Aquí no hay engaño, no hay brujería, no hay milagro. Es el instinto lo que obra en mí."
...Me separé de Juan, que me había seguido y trataba de detenerme. Aquel era el momento de que yo reaccionara. Mis facultades estaban en tensión. Le prohibí que me preguntase nada y agregué que deseaba quedarme sola. Obedeció. Cuando se tiene energía para ordenar, nunca se es desobedecido. Subí a mi alcoba, caí de rodillas y oré a mi modo, modo muy diferente del de mi primo, pero no por ello menos ferviente. Parecíame que un poderoso espíritu me penetraba y, agradecida, me postré a sus pies. Me incorporé, con una resolución adoptada, y me acosté, esperando el siguiente día.


.-
.

viernes, 2 de enero de 2009

'Una y mil veces, lo volvería a hacer'

EXCLUSIVA DE EL MUNDO: HABLA JESÚS NEIRA
..
'Una y mil veces, lo volvería a hacer'
.
'No se puede permitir que se golpee salvajemente a una mujer'
'Hay que quitarle la máscara al agresor. Hay que dejarle desnudo ante los demás'
'Los que tienen que tener miedo son los maltratadores, no los que defendemos la paz'
..
El profesor Neira, en el hospital, junto a su esposa. (Foto: P.B.)
.
Actualizado viernes 02/01/2009 09:16
..
PEDRO BLASCO
.
MADRID.- "Lo volvería a hacer. Sin duda. Una y mil veces lo volvería a hacer". Jesús Neira está sentado en un sillón en su habitación del nuevo hospital de Puerta de Hierro, en Majadahonda. Una enfermera y un auxiliar lo acaban de colocar, después de levantarlo de la cama. No es una maniobra fácil. Está delgado, muy delgado, pero es difícil moverlo. Son las 11.00 horas. Luisa, una peluquera, le está afeitando. Va despacio. Su barba es dura, como el propio Jesús. Y Luisa le rasura con mimo. Mientras tanto, Isabel Cepeda, su mujer, está a su lado.
..
Isabel permanece con su marido desde el 2 de agosto, cuando el profesor Jesús Neira fue agredido cuando salió a defender a una mujer que estaba siendo golpeada por su pareja. Sólo se ha apartado cuando Jesús ha estado ingresado en la Unidad de Cuidadados Intensivos (UCI) por el agravamiento de su estado de salud. La última vez fue hace pocos días. Entonces cumplía el reglamento y sólo le visitaba las horas autorizadas por el centro.
..
Su estado sigue siendo grave, pero ahora lo tiene a su lado. Las secuelas de la paliza se notan en su cabeza, especialmente en el lado derecho.
..
Hace poco que Jesús ha abandonado la UVI, donde el profesor no estaba cómodo. Ahora se encuentra en una habitación en la que se entretiene viendo la televisión. "Nunca había visto tanta tele", añade un amigo. Aún se le notan las señales de la traqueotomía en el cuello y de las vías que le han inyectado en los brazos y las piernas. Los esparadrapos cubren su cuerpo. Necesita ayuda constantemente y, aunque intenta moverse, no puede. La enfermera y su esposa le ayudan.
..
'No se puede ser neutral'
..
El profesor insiste en que "frente a las agresiones a las mujeres no se debe ni puede ser neutral". Le comentamos que este año han muerto en España más de 70 mujeres a manos de sus parejas y corta la conversación con un: "Es increíble. Esto no puede seguir así". "Hay que intervenir, sin pensar en otra cosa. Estamos en un momento de involución. Y hay personas que no quieren saber nada de los demás. No se puede dejar que se golpee salvajemente a una mujer".
..
Cuando se le pregunta si es un héroe, contesta que héroe fue Álvaro Iglesias, el joven que murió abrasado después de salvar a varias personas en un incendio en la calle de Fuencarral de Madrid en los años 80. "Yo soy y seguiré siendo el mismo, no he cambiado".
..
'Ánimo, no hay que tener miedo'
.
Jesús dice que las personas no deben temer el intervenir cuando vean una injusticia como la que él presenció. "Les pido ánimo. Que no tengan miedo. Que tengan humanidad y piensen en los demás. Hay que evitar las agresiones. Que no tengan miedo. Los que tienen que tener miedo son los maltratadores, no los que defendemos la paz", dice.
Tiene ganas, "muchas ganas", de volver al trabajo a la Universidad. Si volviera a entrar mañana a su clase "volvería a dar el programa de Teoría del Estado y Derecho Constitucional". "Estoy deseando volver al trabajo", dice convencido, "porque nadie me va a cambiar por un atropello". "Somos adultos, mayores, sabemos lo que hacemos". Sobre su agresión recuerda un primer golpe por la espalda. "No sé de dónde vino", pero fue a traición. "Lo volvería a hacer. Uno no puede ser de otra manera. Una y mil veces, lo volvería a hacer".
.

Léalo en El Mundo: