sábado, 10 de octubre de 2009

"No me lo creo, no lo merezco, estoy muda"

Nunca he leído a Herta Müller, pero recuerdo con toda claridad el libro que hace ya muchos años intentó abrirle las puertas en el mercado literario español. Fue En tierras bajas. Las críticas literarias, si no me equivoco, le fueron propicias. Después se hizo el silencio, al menos nunca volví a oír hablar de ella , y supongo que muy poca gente ya que la sorpresa en la concesión de este Nobel alcanza incluso a círculos literarios alemanes. Misterios de este mundo de las letras.
.---Me intriga su figura. Me he hecho un exhaustivo barrido por la red, enterándome de cosas como éstas: que "es una escrutadora de las sombras", que "su lectura encoge el estómago", que "a penas incide en la política pero sí abrumadoramente en el aniquilamiento psicológico del pueblo", que "escribe con crudeza, con desgarro"... o que "escribe con letras cargadas de poesía". Pero en este punto casi todo el mundo coincide: descubrirla, leerla con afición y, los que ya lo hayan hecho, leerla como si fuera la primera vez, para que su retrato humano se convierta en un retrato de familia porque, añaden, merece la pena.
....Me parece bien. Sólo pido que la Academia no nos defraude con ella como lo ha hecho con el dichoso Obama y su Nobel de la Paz (?). Mis temores, siempre tan tiquismiquis, aunque en esta ocasión plenamente justificados, me han formulado una pérfida matemática: que Herta sea a la literatura lo que Obama es a la paz. Pero no lo creo, porque acabo de pasarme (en plan corolario) por una página habitual, BibliObs*, que me ha tranquilizado (los temores) muchísimo. Su vida muy bien podría ser garante de una obra espléndida, aun en su sombría narrativa, aun en toda esa pavorosa realidad de la que viene a ser testimonio. No hay ser humano más fecundo en el arte que aquél que ha sufrido las bofetadas de los dos tradicionales bandos en los que se divide la humanidad. Estar en el medio de la pagaille es una cosa muy mala-malísima, pero, bueno, si sabes describirlo, te da la gloria. Pongamos un Nobel. Pongamos lo que sea que te alivie la paliza.
....Empezaré por su inquietante novela "Tierras bajas". Siempre busco algo que me dé claves y me abra puertas, y percibo que esta señora tiene unas cuantas a cal y canto. A ver si puedo decir, parafraseándola libérrimamente, que me la creo y que seguramente la merezco porque me ha dejado muda.


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8 comentarios:

Glo dijo...

Decía Ortega que "... la sociedad es, no por accidente, sino por su más radical sustancia, estúpida..."

Después de esta ratificación de lo observado y vivido por uno mismo, el Nóbel o la guillotina tienen, por desgracia, el mismo escaso valor para quienes no sean el propio interesado y sus allegados.

Un gran abrazo.

Mertxe dijo...

Sí, señor, totalmente de acuerdo.

Nómada planetario dijo...

Los premios Nobel, pronunciado con el acento tónico en la e, ya que es apellido sueco, y en esta lengua todas las palabras son agudas, cosa que olvidan muchos presentadores de TV, como decía tales galardones son siempre una caja de sorpresas que el común de los mortales no alcanza a entender.
Que te sea fructífera la lectura.
Un abrazo de puente tirando a remate.

Mertxe dijo...

Eso espero...

(Pero ¿el Noma no había varado temporalmente su barquita?)

María Socorro Luis dijo...

He leído "El hombre es un gran faisán en el mundo" y me ha conmocionado.
Muy original, muy crudo y muy poético. Casi poesía por su ritmo y por sus imágenes.
Es lo único que conozco de esa autora.

Besos.

Mertxe dijo...

Sí, ésa es la tónica general de los que comentan su obra. Gracias, Soco-

marisa dijo...

Pues tendré que ponerme al día porque no la he leído, pero hay algo inquietante en su mirada, no sé...Besos

Mertxe dijo...

Ánimo, pues. Por mi parte, ya he conseguido un avance de sus maneras literarias. Voy a ver con este aperitivo...