miércoles, 1 de julio de 2009

"La Naissance du jour"

Adèle-Eugénie Sidonie Landoy
(Sido)
....Señor:
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....Me pide que pase ocho días en su casa, es decir, cerca de mi hija que adoro. Usted, que vive con ella, sabe cuán raramente la veo, cómo me encanta su presencia, y me emociona que me invite a venir a verla. Sin embargo, no aceptaré su amable invitación, al menos no por ahora. He aquí el porqué: ¡mi cactus rosa probablemente va a florecer! Es una planta muy rara, que me han dado, y que, me dicen, sólo florece en nuestros climas cada cuatro años. Ahora bien, yo ya soy una anciana, y, si me ausentara mientras que mi cactus rosa florece, tengo la certeza de que no lo volveré a ver florecer de nuevo...
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....Acepte, Señor, con mi sincero agradecimiento, mis saludos y mi pesar.


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Este mensaje, firmado "Sidonie Colette, nacida Landoy", fue escrito por mi madre a uno de mis maridos, el segundo. El año siguiente, ella murió, a los setenta y siete años. En el curso de las horas en que me siento inferior a todo lo que me rodea, amenazada por mi propria mediocridad, horrorizada al descubrir que un músculo pierde su vigor, un deseo su fuerza, un dolor su filo, puedo no obstante recuperarme y decirme: soy la hija de la que escribió esta carta -esta carta y tantas otras que tengo guardadas-. Ésta, en diez líneas, me enseña que a los setenta y siete años ella proyectaba y emprendía viajes, pero que la posible eclosión, la espera de una flor tropical, lo suspendía todo e imponía silencio incluso en su corazón destinado al amor. Soy la hija de una mujer que, en un pequeño país que averguenza, avaro y limitado, abrió su casa aldeana a los gatos errantes, a los vagabundos y a las criadas embarazadas. Soy la hija de una mujer que, veinte veces desesperada por carecer de dinero para el prójimo, corrió bajo la nieve azotada por el viento a gritar de puerta en puerta, en las casas de los ricos, que un niño acababa de nacer en un hogar indigente, sin mantillas, desnudo entre desfallecientes manos desnudas... ¿Podría yo olvidar jamás que soy la hija de tal mujer, que inclinaba, temblorosa, todas sus arrugas deslumbradas entre los sables de un cáctus bajo promesa de flor, tal mujer, que no había cesado ella misma de abrirse, infatigablemente, durante tres cuartos de siglo...?


COLETTE


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12 comentarios:

Juan Luis dijo...

La gran Colette. Cuántas horas placenteras en su compañía. Cuánta pasión por la vida transmite esta mujer. Se le podría aplicar el dicho: de tal palo, tal astilla. Pero esa carta que reproduces, Mertxe, tiene también algo oscuro e inquietante: ¿una hija versus un cactus florecedero? Me parece mucho desasimiento...
Saludos entre una niebla que nos ha dejado una mañana a media luz.

Juan Luis dijo...

Qué maravilla el retrato de Sido.

Mertxe dijo...

Si me pidieran una definición de urgencia para esta mujer diría que apasionada. De los pies a la cabeza. Incluso en sus peores momentos. La he tenido por compañera a lo largo de mi vida, su estilo, su sentimiento, todo en ella ha sido como un regalo para mis ojos.

Hay un trocito de una carta que escribió, ya no recuerdo si fue a su propia hija o a una admiradora, lo cierto es que lo llevo grabado en la memoria porque me impresionó su lucidez y serenidad en la vejez. Os lo paso:

"No existe más partida que hacia el sol. No existe otro viaje que el de ir al encuentro de una luz acrecentada; eso es haber obtenido de la vejez la única tregua que ella puede dar, la de detenerse -¡todavía un instante! ¡todavía un instante!- bajo un cielo en el que el tiempo, suspendido y soñador en lo alto de un azul inmóvil, nos olvida..."

marisa dijo...

Qué fuerza...es increíble.he leído el texto y aún me oprimrel pecho...
Te mando un beso guapa.

Olvido dijo...

-¡todavía un instante! ¡todavía un instante!
son palabras que permanecen
Me ha apetecido leerla…lo haré, tanto que leer.
Un abrazo

Mertxe dijo...

Buenas noches, guapas.

Nómada planetario dijo...

Todo un carácter esta señora, mucha gente así hace falta hoy más que nunca.
Besos en el anochecer del Sur.

Mertxe dijo...

Besos en una mañana pegajosa y anegada por la bruma para un Noma en vacaciones.

María Socorro Luis dijo...

Precioso ese "trocito.

Y qué cierto: no existe otro viaje...

Cariños. Soco

Mertxe dijo...

Gracias, Soco, y que tengas un buen fin de semana.

June dijo...

vigorosidad y pasión, ambas características forman todo un carácter...Abrazos.

Mertxe dijo...

Sí, June, así es.