sábado, 4 de abril de 2009

Agur, Luis Peña Ganchegui


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Siempre he sido una asidua del Peine del Viento. Romántico todo el paseo hacia el Peine, espectaculares la plaza y las esculturas. Y luego es el mar, el mar irrumpiendo en esas 'tubas' que abren sus bocas a ras del suelo. El mar estallando por el aire en miríadas de partículas de espuma. El mar silenciándolo todo, nuestros gritos, nuestro corazón, el alma entera del paisaje se queda quieta mientras la furia del agua lo ensordece. "QUÉ hay detrás de la mar Y de mi mirarla? QUÉ hay detrás de la mar Y de mi oirla? ENTRE el viento y mi raíz CON la más fuerte alianza EL horizonte, la mar." Con estos versos Chillida celebraba su obra. Pero su obra debe compartirse con Luis Peña Ganchegui, el gran arquitecto que le hizo un portentoso miradero a las tres esculturas que dialogan frente al horizonte. Ambos, escultor y arquitecto, hicieron posible que la música de los elementos tuviera su expresión más imponente a los pies del monte Igueldo.

"En aquellos años, principios de la década de los 70, San Sebastián mantenía la idea de terminar su litoral en esa parte de la ciudad. Los más académicos proponían para ese espacio ideas clásicas como hacer una fuente: los clásicos siempre quieren poner una fuente en las plazas. Eduardo Chillida vino a verme con la idea de hacer ahí algo especial. Y enseguida tuve claro el boceto: es una pena que no conserve aquel papel porque lo que luego hicimos al final era casi idéntico a aquel primer borrador. Hubo que pelear con alcaldes, políticos y sectores de opinión... Pero creo, sin falsas modestias, que el resultado mereció la pena."


Así hablaba Luis Peña Ganchegui en el curso de una entrevista aparecida en el Diario Vasco hace unos meses y que se reproduce en el blog LAS HORAS Y LOS DÍAS, de donde he obtenido la noticia de la muerte del genial arquitecto.





11 comentarios:

Glo dijo...

De las obras de Peña-Ganchegui que conozco, guardo especial buen recuerdo de la plaza de la Trinidad, en el San Sebastián antiguo, que soluciona el encuentro entre la ciudad y el monte Urgull de manera completamente "natural", como si siempre hubiera sido así, pero al mismo tiempo con un fuerte carácter gracias a las texturas.

María Socorro Luis dijo...

Qué hay detrás de la mar y de nuestro mirarla?...

Un abrazo envuelto en partículas de espuma, de esa espuma.

Juan Luis dijo...

El Peine del Viento es una capilla abierta al mar. La capilla, revestida con granito de Porriño, es un trabajo de Peña Gantxegui. Las vistas desde ella son de Chillida. Y el conjunto es obra del mar. Pero, ¿de quién es el mar?
Un abrazo, Mertxe. Precioso artículo.

Mertxe dijo...

Sí, es cierto, Glo, él (lo he leído por ahí) la llamaba 'La Trini' y, junto con el Peine, o quizás más, era su gran amor. Me gusta cómo ha quedado, me doy cuenta de que se ha fundido perfectamente con la naturaleza. Sin embargo, nunca llegué a encontrarme a gusto allí; quizás, precisamente, por ese conseguido mimetismo, quizás porque guardaba en mi cabeza el recuerdo de la vieja plaza, aquel recinto ruinoso (que tanto te hubiera gustado), con todo el regusto de los años, la historia agazapada por sus rincones, las grietas por donde asomaban todas las raíces, todos los recuerdos... A veces, los fantasmas se afianzan de tal manera bajo las cosas que, por muy bellas que sean éstas, siempre las vemos a través de lo que fueron.

Abracitos primaverales, Glo.

Mertxe dijo...

Por cierto, Glo, acabo de cambiar oboes por tubas, que es que ayer tenía en lo oídos a Benedetto Marcello y su/mi muy amado Concierto para Oboe en re menor... ¿Sería eso lo que me condujo al error?

Mertxe dijo...

Otro abrazo para ti, mi amable Soco.

Mertxe dijo...

El mar es de todos los ojos que lo miran, Juan Luis.

Con el Domingo de Ramos como 'marco incomparable', te doy mis buenos días.

Bel dijo...

No conozco El peine del viento, pero me encantaría, y tal como lo cuentas tú además...
Me voy unos días, hasta la vuelta, un enorme abrazo, querida Mertxe.

Mertxe dijo...

Buen viaje, Bel.

marisa dijo...

¡Qué belleza!Te digo como bel, conocerlo de tu mano mucho mejor. Besos guapa.

Mertxe dijo...

Gracias, Marisa, y que tengas una buena jornada.