domingo, 21 de diciembre de 2008

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....Tarde de junio con muy escasa luz
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La tormenta lejana me ha descendido el cielo
hasta un nivel fraterno;
siento los labios secos, húmeda la memoria,
.......................................................................penetrante
el abombado eco del recuerdo, casi como esa puerta
que golpea la tarde,
que sirve de compás a una naciente angustia desperezada en gris.
Y porque llegas tú me agito y me incorporo
cercano a Henry Rousseau,
........................................... hay un espejo que no quiero mirar, donde reluce
toda mi hipocresía.
Me acerco a la ventana donde tiemblan las hojas dulciamargas de los tilos,
crujientes de belleza
y de malignidad,
y aquí estás,
.................... aquí estás...
apenas me arriesgo a darme vuelta;
resuenan las primeras falanges de la lluvia, me vuelvo a ti,
.............................................................................................. me vuelvo
con un dolor terrible,
y no me dices nada, pero veo
tus pupilas de cobre, y la boca entreabierta y las pequeñas grietas
(diminutas heridas abiertas por mis besos,
por el diente
profanador y cruel),
y el nido de tus pechos que me llama, me cerca, me pide
que recline la cabeza,
la voluntad,
el miedo,
la cabeza apoyada en los calientes frutos de tu carne.
La tormenta descuelga sus pinturas,
rasga el cielo harapiento
y hace girar la médula quejosa de los goznes;
no puedo más y grito: ¡no quiero que te vayas...!
y te rodeo, entera, con mis brazos.
Pero tú no eres nada, solamente vacío;
abro la palma ansiosa, sólo queda
el polvo pegajoso de los desvanes ya deshabitados.
¿Qué me empuja a gritar,
y qué me obliga a resguardarme el rostro entre las manos...?
Un calambre de luz sacude el cielo frío,
suena un reloj,
........................ el Sur,
las lóbregas tarimas.
Y el trueno en una inmensa, poderosa y rugiente carcajada.
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Largo regreso a Ítaca y otros poemas
jorge g. aranguren

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9 comentarios:

marisa dijo...

Maravilloso poema... de esos que llega a las entrañas y conmueve hasta la médula. Un abrazo Mertxe

Bel dijo...

No había seguido la trayectoria de Aranguren, apenas lo conocía.Debo darte las gracias de nuevo, Mertxe. Otro redescubrimiento.

Un afectuosísimo abrazo.

Mertxe dijo...

Muchas gracias y Feliz Navidad para ambas.

Un abrazo, guapas.

Glo dijo...

Gracias por esta interesante propuesta, Mertxe. Sus imágenes son inquietantes.

He comenzado "un invierno en Mallorca". Se me está haciendo duro, pero prometo terminarlo.

Un saludo.

Mertxe dijo...

Mi querido Glo, sí, es cierto, no se ajustan estos estilos a lo que hoy se lleva. Es preciso tener paciencia, los ojos totalmente inmersos en la prosa, la imaginación de par en par... Hay una riqueza inmensa en multitud de pasajes. Pero, ante todo, estás ante una obra que viene a ser la esencia de la fuerte personalidad de esta heroína de la vida y de la literatura. Ella viaja casi constantemente, se aleja y vuelve, vuelve, como ella dice, para seguir viajando sentada ante el fuego de su chimenea. Yo he estado en Mallorca en varias ocasiones y, te lo juro, a medida que ascendía hacia la cartuja iba rememorando pasajes de esta narración. Hay una frase de la reseña de esta obra, una frase certera que la retrata, que nos retrata a muchos, y que dice así: "¿Por qué viajar si no es necesario? [...] Es porque no se trata de viajar sino de marcharse; ¿quién de nosotros no tiene algún dolor que distraer o algún yugo que sacudirse?"

Por otro lado, la novela en sí hizo 'furor' entre los los 'aborígenes'... Qué cabreo se cogieron los isleños... Menos mal que, andando el siglo vieron que con el invento del turismo hasta ese flagelo costumbrista les iba a reportar beneficios. Qué vida.

Un abrazo, Glo.

Nómada planetario dijo...

Queda rotunda la descripción del estado de ánimo.
Feliz navidad, con o sin pedrea.

Mertxe dijo...

Feliz Navidad, amigos.

francisco aranguren dijo...

Gracias por hacerme conocer a este poeta con el que compartimos apellido. Un beso y feliz navidad.

Mertxe dijo...

Te doy las gracias a ti, Francisco, y lo hago con esa maravillosa poesía que citas en tu correo.

Feliz Navidad, serena vida.