jueves, 18 de diciembre de 2008



          Extremeñas

Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos esos.
No le dé a usté ansia,
no le dé a usté mieo...
Si venís antiayel a afligila
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!
Embargal, embargal los avíos,
que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comía pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está jediendo.
Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro...
¡Jerramientas, que no quedi una!
¿Ya pa qué las quio?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni esi cacho e liendro...
¡Pero a vel, señol jues: cuidiaíto
si alguno de esos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
cuatro mesis vivo
y una noche muerto!...
Señor jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
porque aquí lo jinco
delanti usté mesmo.
LLeváisoslo todu,
todu, menus eso,
que esas mantas tienin
suol de su cuerpo...
¡y me güelin, me güelin a ella
ca ves que las güelo!...




josé maría gabriel y galán


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9 comentarios:

Glo dijo...

Emocionante poema, que bien podría haber llevado música para que los tonadilleros que iban por los pueblos los cantaran a los mozos y las mozas de buena memoria y éstos los retuvieran y repitieran después a los vecinos.

marisa dijo...

Qué recuerdos me trae gabriel y galán. Mi abuela lo recitaba tan bien...En fin. Hoy me huele a castañas asadas y rosquillas, y me siento en tu rincón como en mi casa paterna, oyendo a mi abuela recitar: "y me causa un respeto imponente..."
Gracias por traer este monmento a mi memoria. Un abrazo guapa y un gusto pasarse por aquí.

Mertxe dijo...

Mi maestra de primera enseñanza lo adoraba. Eran del mismo pueblo. Nos obligaba a aprendernos sus poesías bajo amenaza de quedarnos sin recreo. Cómo era la mujer. Pero hoy más de una les estamos muy agradecidas por habernos 'presentado' a poetas como éste, Lorca, los Machado...

Saluditos, Glo.

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Castañas asadas... Rosquillas de anís... Orejuelas... Nata de la verdad... ¡Qué manjares hacían en casa de mis abuelos!

Gracias a ti, Marisa, por tus cariñosos comentarios.

Bel dijo...

¡Vaya! No recordaba cómo cuando lo conocí, ya de mayor (pues a mí desgraciadamente casi no me enseñaron nada de literatura en la escuela), me sorprendió este poema. Ahora me sorprende cómo se ajusta a cierta realidad actual...¡Dios,Dios!
Un beso grande, bonica Mertxe.

Mertxe dijo...

Hola, Bel, ¿cómo estás? ¿Ni rastro ya del catarro? Me alegraría saber que te ha dejado en paz.

En cuanto al poema, sí, tienes toda la razón. Tal como van las cosas los 'señoles jueses' van a tener que visitarnos mucho... Me pregunto qué harán los bancos y las cajas con tanta 'jerramienta' embargada... Ya me veo yendo a hacer la compra a sus sedes...

Muy soledados y marismeños días, ma belle Bel.

Nómada planetario dijo...

Me acuerdo de un colega que escenificaba de maravilla este poema.
Feliz navidad.

Mertxe dijo...

Feliz Navidad, Nómada.

francisco aranguren dijo...

Este poema me ha recordado a mi abuelo: él era rapsoda, teatralizaba la declamación de los poemas. Éste y el de la carta que escribe el señor cura (creo que es de Campoamor y se titula quien supiera escribir), eran de sus preferidos. Es un tipo de poesía narrativa ideal para declamar. Nosotros ya no tenemos memoria para tanto, salvo que los cantautores pongan música a un poema. Besos.

Mertxe dijo...

Con carácter retroactivo... hola, Francisco.