viernes, 21 de noviembre de 2008


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....Edad de la memoria azul
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.T
u cuerpo humano greda y pecado.
Como nuestro primer día en la tierra
Festejaban las amarilidáceas -pero recuerdo doliste
Fue una mordedura profunda en los labios
Un profundo uñazo en la piel hacia donde el tiempo se marca perpetuamente.
Te dejé entonces...
Y un soplo sonoro levantó las blancas casas
Los blancos sentimientos recién lavados arriba
Al cielo que iluminaba con una sonrisa.
Ahora tendré a mi alcance un cántaro de agua inmortal
Tendré una forma de libertad de viento que sacude
Y aquellas tus manos donde se atormentará el Amor
Y esa tu concha donde resonará el Egeo.
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..

Odysseas Elytis

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Olivares y viñedos lejos hasta el mar
Pesqueros rojos más lejos hasta la memoria
Élitros dorados de agosto en el sueño de mediodía
Con algas o conchas. Y ese bote
Recién varado, verde, que reza todavía en la paz del seno de las aguas Quiera Dios
Pasaron los años hojas o guijarros
Recuerdo la muchachada, los marinos que partían
Tiñendo sus velas como sus corazones
Cantaban los cuatro puntos cardinales
Y tenían dibujados tramontanas en el pecho.
Qué buscaba cuando llegaste teñida por el despuntar del sol
Con la edad del mar en los ojos
Y con la salud del sol en el cuerpo -qué buscaba
En lo profundo de las grutas marinas en los sueños anchos
Donde espumaba sus sentimientos el aire
Desconocido y azul, grabando en mi pecho su emblema pelágico.
Con la arena en los dedos cerraba los dedos
Con la arena en los dedos apretaba los dedos
Era el tormento
Recuerdo era abril cuando por primera vez tu peso humano

12 comentarios:

Bel dijo...

Gracias por cumplir tu promesa. Me siento más rica después de estos regalos. Son muy distintos, sin embargo. Elytis busca imágenes más contemporáneas. Mientras lo leía, no dejaba de acordarme de Theo Angelopoulos, de "La Eternidad y un día" y de las imágenes del protagonista recordando a su mujer, cerca del mar, tras un visillo que se agita levemente.
Besos.

Nómada planetario dijo...

El poema está cargado de evocaciones, impregnado de Mediterráneo por los cuatro costados.
Besos desde al lado mismo.

Mertxe dijo...

Yo también me siento mejor. Estos días, gracias a Glo, estoy frecuentando a toda esta magnífica Generación del Treinta. Tienen el encanto decadente de sus predecesores y, al propio tiempo, una pujante vitalidad que todo lo vuelve del revés, lo acude, lo airea, lo empapa de alegría y esperanza. ¿Grecia no está entera? No importa, lo que importa es que no está muerta, que vive y vive buscando en su futuro el día en que todos los griegos vuelvan a reunirse. No hay prisa ni lugar para sentimiento alguno de derrota. La derrota sería tanto como seguir presos de un mundo perdido para siempre. Aquella grandeza no volverá, habrá otras grandezas y, entretanto, habrá poetas que sepan cantar sus olivares, los viñedos y, ante todo, el mar, siempre el mar como un camino abierto hacia todas partes. (Qué desbordamiento el mío...)

Desde un Mediterráneo gris perla, os saludo a los dos.

Mertxe dijo...

Fe de erratas (jis...):

No es 'acude', es 'sacude' (mostoy... podioz...).

Bel dijo...

Me encanta tu entusiasmo, Mertxe. En Shangri-la, en el último "Texturas" se cita a Seferis, cita que yo suscribiría, claro que...¿para quién no es un asunto de luz?
¿Cómo sigue tu mar? Casi ya ha oscurecido.

Mertxe dijo...

Mi mar sigue acendrado en sus grises, aunque a esta hora se hacen ocasionalmente chispeantes. El sol está en plan tocanarices. De vez en cuando emerge de esos cojines gordos y oscuros que son las nubes y no se le ocurre otra cosa que sembrar de guiños la superficie quieta y fría del Mediterráneo. Deslumbra. Hace daño en las miradas. Por lo demás, qué queremos, esto es el otoño y no queda sino arroparse por fuera y sobre todo por dentro.

Bel, hermosa Bel, te deseo un buen domingo.

Glo dijo...

Bello el poema de la entrada y bellos los comentarios.

Observo cómo Elytis utiliza las mismas "piedras" para levantar otro edificio.

Un abrazo.

Olvido dijo...

Detrás de este poema veo la luz griega, el mediterráneo parece escribir.
Un beso Mertxe
El viento trae enormes nubes negras y en casa las azucenas despiden un olor dulce

Mertxe dijo...

Un renovado placer recibiros y, si cabe, aumentado por vuestros comentarios.

Gracias, amigos.

Set dijo...

Como siempre es un placer leer

Marta - http://cuaderparaeldialogo.blogspot.com/ dijo...

Hola Mertxe,

Inspiración donde las haya en estos magníficos versos. Siempre es un consuelo en unos tiempos tan atribulados y convulsos, leer textos como los que nos ilustras en tu blog. Tu profesión de Maestra, aun corre por tus venas.

Besos des del Puerto de Mataró, y hasta pronto.

Mertxe dijo...

De nuevo gracias a todos.