lunes, 4 de agosto de 2008

Nos ha dejado otro valiente

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"Yo me había enfrentado a su ideología, pero marchando contra ellos, era mi propia cabeza lo que llevaba bajo el brazo", escribe Solzhenitsin en 'El roble y el becerro', en 1967.


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Alexander Isáievitch Solzhenitsin, Premio Nobel de Literatura, ha muerto el pasado domingo de un ataque cardíaco en su domicilio de Moscú. Tenía 89 años, todos y cada uno golpeados por el infortunio. Había nacido en Kislovodsk el 2 de diciembre de 1918, justo al final de la Primera Guerra Mundial y en los umbrales de una guerra civil que iba a llevarle a sufrir su tiranía más cruel. No conoció a su padre, un estudiante de letras enrolado como voluntario en la Revolución y muerto seis meses antes del nacimiento de su hijo. Su infancia fue terrible. Su madre no quiso volverse a casar por no correr el riesgo de darle un padre que quizás lo tratara con severidad. Durante diecinueve años vivieron en Rostov del Don en condiciones durísimas. La madre, que además de poseer una gran cultura (había sido maestra) hablaba correctamente el francés y el inglés, incluso aprendió mecanografía y taquigrafía, jamás consiguió que le dieran trabajo en los establecimientos importantes y todo a causa de su origen social. Tuvo que buscarse trabajos suplementarios muy penosos y miserablemente pagados, se alimentaba mal y dormía poco. Finalmente, contrajo la tuberculosis y murió a los 49 años.
......A pesar de todas estas calamidades, Solzhenitsin logró culminar brillantemente sus estudios. Licenciado en Matemáticas y Física, también siguió los cursos por correspondencia del Instituto de historia, de filosofía y de literatura de Moscú. Ese mismo año se casó y durante unos pocos meses gozó de una hasta entonces desconocida felicidad. Pero Alemania invadió Rusia y tuvo que incorporarse al Ejército como oficial de artillería en Leningrado. Fue un héroe en aquella guerra precursora de todas las demás que iba a librar contra el régimen soviético que esclavizaba a su patria. Estaba lleno de sueños, soñaba con renovar el socialismo, soñaba con una patria no atenazada por la dictadura de Stalin. En la correspondencia que mantenía con sus compañeros de estudios solía ensañarse con el dictador. Decía de él que era mediocre político, pésimo teórico y pobre estratega. Y ahí lo cazaron. La censura, la omnipresente censura se leyó cuidadosamente una por una todas sus cartas. El capitán Solzhenitsin fue detenido en febrero de 1945, en el frente de Prusia Oriental, en las cercanías de la entonces Könisberg, hoy Kaliningrado. Le cayeron ocho años de condena que pasó en varios centros de detención. Dada su formación académica tuvo algo de suerte, ya que finalmente fue destinado a un centro de investigación científica, vigilado por la Seguridad del Estado, cuyo personal estaba formado por presos políticos. Fue en esta época cuando tuvo que ser operado de un cáncer y su joven esposa se vio obligada a pedirle el divorcio.
....El 5 de marzo de 1953 murió Stalin y él fue inmediatamente liberado. Sin embargo, en su condena también figuraba un 'destierro a perpetuidad', por lo que fue enviado a la región de Djambul, en Asia central, en donde se vio obligado a subsistir gracias a sus clases de matemáticas. El cáncer volvió a atacarle.
....En 1956 Kruschev, que previamente había sacado a la luz todos los trapos sucios de Stalin, comenzó a dirigir una purga política monumental destinada a borrar del mapa todo vestigio estalinista. Fue entonces cuando a Solzhenitsin le permitieron regresar a Rusia, concretamente a la ciudad de Riazán, para ejercer como profesor de matemáticas. Vuelven la paz y un cierto confort económico a su vida, y comienza a escribir. De algunas de sus obras ('El primer círculo', 'Pabellón de cancerosos'...) ya tiene el armazón, pues fueron iniciadas durante su encarcelamiento.
....En 1962 aparece su primera novela 'Un día en la vida de Iván Denísovich', inspirada en sus experiencias en los campos de detención. Se publicó en la más prestigiosa revista de su país, Movi Mir (Nuevo Mundo) y alcanzó un gran éxito tanto nacional como internacional. Parece ser que fue el mismo Kruschev (por entonces ya jefe del gobierno) quien autorizó su publicación pensando que le vendría bien para su nueva campaña de desestalinización. Ni por un momento se le ocurrió que el autor de la novela escapaba a todo control.
....En 1963 y 1964 siguieron dos relatos en forma de libro: 'Nunca cometemos errores' y 'Por el bien de la causa'. En 1968 se publican dos novelas más: 'El primer círculo' y 'Pabellón de cancerosos'.
....En 1969 es expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos, porque se había permitido denunciar la censura que impedía la publicación de algunos de sus libros. Todos sus enemigos, que eran infinitos y habían permanecido callados como muertos mientras Kruschev mandaba, acabaron desencadenando sus iras contra el escritor. Una novela, 'La casa de Matriona', que esta vez no atacaba los campos de detención estalinista, sino que denunciaba la vida miserable en una aldea rusa, fue la causa de que se alzaran contra él. Pero no sólo su vida intelectual se complicaba, también la privada se le volvía difícil. Se había reencontrado con su esposa, Natalia Rechestovskaia, y ambos se daban cuenta de que ya nada les unía. Hay un libro por ahí, un libro escrito por ella y cuyo título es 'Vida con Solzhenitsin', en donde una mujer se lamenta amargamente de su destino junto a un hombre que no le cede ni un segundo de su tiempo, que no le deja amarle, sólo consiente en ser admirado.
...Solzhenitsin comienza entonces uno de sus más duros combates. Defenderá su obra a base de escribir inflamadas cartas de protesta por su exclusión del mundo intelectual a los dirigentes de la Unión de Escritores Soviéticos y a los dirigentes de la Unión Soviética. También dirigió mensajes, decenas de mensajes a diversas personalidades internacionales, y concedió entrevistas a la prensa extranjera. Gritó allí donde su grito podía retumbar. En 1970 le concedieron el Premio Nobel de Literatura y esto ocasionó que arreciaran los ataques contra él. No se atrevía a salir de su país para recoger el premio, no se atrevía porque pensaba que no le dejarían volver.
.....Por esa época está acabando su 'Archipiélago Gulag', "ensayo de investigación literaria", por otra parte nada nueva su temática puesto que los campos soviéticos ya han sido una y otra vez retratados en su obra. Pero el genio del escritor ha hecho que con ella todo se vea desde un nuevo ángulo. Es una facultad misteriosa únicamente en poder de ciertos escritores -los llamamos genios- que son capaces de volver sobre el mismo tema y, no obstante, hacer de él algo nuevo y mejor cada vez. Se publicó en 1974 en el extranjero con un éxito sin precedentes. Puede afirmarse que este libro dinamitó las románticas ideas que algunos se hacían sobre el régimen soviético.
........Preparó otros libros mientras cundía el temor entre la clase política. ¿Y si este monstruo que les había crecido en la parte trasera de la casa estuviera devorándolos? Parecía una locura, pero sus dentelladas se hacian cada vez más frecuentes y profundas. Pensaron que tras él podría quizás esconderse la intelligentsia... Solzhenitsin acometió la ingente tarea de contar la Rusia de 1914 a 1917. De nuevo ocurrió como con aquella carta a su compañero de estudios. El KGB se hizo con algunos manuscritos de Solzhenitsin e hizo circular por el extranjero copias que fueron publicadas sin el consentimiento de su autor. El escándalo estaba servido. En febrero de 1974 fue enviado al exilio. Se había vuelto a casar y ya era padre cuando se estableció con su familia en Vermont, en los Estados Unidos.
.....En 1994 volvió por fin a su país después de que la URSS cayera. El presidente Putin lo condecoró con el Premio Estatal de Rusia "por sus tareas humanitarias".
...Para realizar este artículo he consultado diversas fuentes, pero me ha gustado especialmente la conclusión expresada en Le Monde, y que transcribo a modo de colofón:

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"Hay en el Solzhenitsin de la madurez un lado tradicionalista, incluso reaccionario, rusófilo, incluso nacionalista, intransigente cuando creía que la verdad era burlada. Pero este mismo hombre que desdeñaba los valores occidentales aniquilaba en algunas fórmulas incendiarias a los que piensan en corto, a los paladines del totalitarismo... El artista aislado concibió la loca idea de arreglar su país puesto patas arriba por medio siglo de leninismo, molido por treinta años de estalinismo, aniquilado por ese estancamiento brezhneviano que ni siquiera tenía edad. Le bastaba un portaplumas para volver a poner a este país en pie en su Historia. Un día, un superviviente del régimen zarista le confió poseer archivos interesantes que conservaba "para Rusia". "Rossia éto ia…" ("Rusia soy yo"), respondió sencillamente Solzhenitsin. No era una broma. Este novelista dejó atrás a los historiadores. Este historiador había vencido sobre el terreno a los políticos. Este político sin tropas fue un profeta porque reveló el inconsciente de los hombres sin voz."


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11 comentarios:

Glo dijo...

¡Cuánto dolor...!¡Con razón decía aquel teólogo que no es necesario prometer el infierno a algunas personas, pues ya viven en él!

Marta Montoliu dijo...

Hola Mertxe!
Venia del blog de Felix leyendo, precisamente, el post sobre Solzhenitsin, he pasado por el de Marta y he llegado al tuyo. Otro magnifico post sobre el gran autor ruso. Yo estoy preparando un post sobre el en mi blog, pero en mi caso, que es un blog con ilustraciones, me lleva mas tiempo acabar una entrada. En fin, que veo que tu blog es muy literario, asi que me lo apunto en mi lista de blogs a seguir. Muy interesante...
Marta

Mertxe dijo...

Tienes razón, Glo, yo también pienso así


Marta, encantada de verte por aquí. Te visitaré también, me interesa mucho la figura de este hombre, inmensa figura humana porque sólo así se entiende tanto valor.

Un saludo para ambos.

Marta dijo...

Hola Mertxe,

Ante todo, gracias por haberme saludado y encantada de la vida por haberte conocido, aunque sólo sea en fracciones de segundo. Ayer tenía un día bastante ajetreado, y cuando me llamaste, me dirigia a mi lugar de trabajo.

Bien, la figura de Solzhenitsin fue muy vilipendiada por la izquierda española, puesto que ésta mitificaba la Rusia comunista, sin deparar en los terribles defectos de esa forma de gobierno. Era muy joven, pero recuerdo cuando el escritor visitó España y fue entreveistado por José Ma.Íñigo en Estudio Abierto: "Ustedes no saben lo que es una dictadura". La frase me quedó grabada, de una entrevista realmente absorvente.

La he comentado precisamente en el blog de Félix, y con tu permiso, me permito volver a repetirla, puesto que tenía toda la razón: en los años 70, económicamente España vivia muy ricamente, y a pesar de la censura, el franquismo de aquellos años no era comparable a la mano de hierro comunista.

Gracias por recordarnos su briográfia, la cual demuestra que el ser humano JAMÁS debe renunciar a sus principios, y defenderlos siempre. A Solzhenitsin le costó la carcel y la tortura, pero defender lo que uno cree, y cuestionar el poder como él lo hizo, es ser valiente; de eso hoy en día hay bastante carencia

Besos des del puerto de Mataró y hasta pronto

Nómada planetario dijo...

Genios como este se precisan en todos los países, al objeto de denunciar públicamente todo tipo de desaguisados sociales y políticos.
Lástima que sean una especie en extinción.
Saludos.

Mertxe dijo...

Una lástima, sí. Pero confiemos... Hay épocas en la historia en que el jardín parece agostado y, sin embargo, de repetente surge el siguiente genio encargado de darnos otro impulso.

Buenos y mediterráneos y espero que menos tòrridos días, Nómada.

Mertxe dijo...

Martita, guapa, ya me di cuenta de que ibas con una prisa enorme. Pero es que, como te dije, soy muy despistada para las caras, no para la impresiones y cuando nos cruzamos en la esquina de Mascarrell me pasaron dos cosas: no te 'ubiqué', pero de alguna misteriosa manera supe que te conocía. Luego todo pasó en cuestión de segundos y por eso no quise perder la oportunidad de saludarte. Quedaremos un día de estos, cuando andes más tranquila, y charlaremos. Desde luego que fue un auténtico placer conocerte en persona.

En cuanto al tema que nos ocupa, yo he sido una seguidora de este escritor. Me lo descubrió mi padre, que se leyó de una tirada los tres tomos del 'Archipiélago'. Visitará también a Félix, porque, como le he dicho a tu tocaya Marta, me interesa muchísimo cuanto se diga de Solzhenitsin.

Un abrazo, Martita, que espero materializar muy pronto.

mi despertar dijo...

Que bello blog, volveré.
besos desde este lado de la luna

Mertxe dijo...

Gracias, será un placer recibirte.

Juan Luis dijo...

Hola Mertxe. Enhorabuena por este interesante =y necesario= trabajo sobre Solzhenitsin.

Mertxe dijo...

La verdad es que a este hombre lo habíamos olvidado. He leido estos días un titular sobre él, 'No supimos qué hacer con Solzhenitsin, y él se calló'. Creo que ha sido en El Mundo. Lo cierto es que así fue. Tras el éxito de su 'Archipiélago' Gulag' y, sobre todo, del que quizás representó su obra más importante en todos los sentidos, ese 'Un día en la vida de Iván Denísovich', al escritor lo dejamos de lado. Es el sino inevitable de las conciencias punzantes.

Buenas noches, Juan Luis.