lunes, 21 de julio de 2008

Errenteria y sus Magdalenas de 2008

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Acaba de sonar el chupinazo que inaugura oficialmente nuestras fiestas patronales. Se desborda la alegría. La banda municipal recorrerá las calles interpretando El Centenario, el pasodoble/himno de mi pueblo capaz de hacer bailar a todas sus almas, tanto las residentes como las ausentes. La mía ya se ha disparado hacia la Herriko Enparantza. Ha jurado no regresar aquí hasta el 25 a las 12 en punto de la noche. Y es muy capaz. La muy golfa. Cuéntamelo todo, le he gritado viéndola desaparecer sobre la Sierra Litoral de Mataró. El piloto automático que se encargará de moverme en estos días la echará de menos; aunque no se lo merezca, la echará de menos. En fin, a ver en qué estado vuelve a recuperar el mando.
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Me consuelo con los primeros compases del pasodoble, chunda, chunda, chunda, tatachún, tatachún, tatachunda... Mi amiga Marisol ha tenido, otro año más, la deferencia de encenderme su móvil para que no me pierda ni un compás.

Ni ese grito coral que se impone a la música:

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8 comentarios:

María dijo...

¿Se añora la señora?
Set

Mertxe dijo...

Me añoro...

Nómada planetario dijo...

Deja que disfrute el alma de esas fiestas.
No encuentro el libro La Place de Annie Ernaux, solo tienen La Ocupación.

Mertxe dijo...

Pues no lo dudes, adelante con él. Lo que pasa es que 'La Place' te hubiera dado todas las claves. ¿No te lo pueden encargar? Hay editoriales francesas que tienen ediciones en otros idiomas...

Anónimo dijo...

Que pases muy buenas fiestas. A disfrutar (tómate unos txikitos a mi salud). Aquí tenemos la Velá de Santa Ana, con 35 grados a las diez de la noche, besos. Francisco Aranguren.

Mertxe dijo...

Qué más quisiera... Estoy a muchos kilómetros, pero, bueno, al menos mi pensamiento se ha ido a Errenteria, menos es nada...

Gracias, Francisco.

Glo dijo...

Mucho ánimo, Mertxe.

Mertxe dijo...

jis... ¡qué remedio!