viernes, 30 de julio de 2021





Ha sido un largo café para una larga sobremesa. (¡Por una vez, el arte y la vida han tenido la misma duración!) Me siento tan bien conmigo misma que seguiría alargándolos indefinidamente. No obstante, les bajaré la persiana en cuanto acabe este pequeño rollo que voy a largar sobre el primer héroe del pop que recuerdo haber tenido en mi vida.
Dicen que el Rock & Roll apareció con “That’s All Right” que Elvis grabó en 1956. No es así. De hecho, buscando los verdaderos orígenes del término, encuentro que, en 1954, el disc-jockey Allan Freed ya había comenzado en la radio a utilizarlo, y cito textualmente, "para referirse a la música Rythm and Blues (R&B)". O sea, que nuestro muchachito seguramente no tuvo el honor, aunque sí oficialmente, de inventar nada. En cuanto a la canción, no cabe duda de que es musicalmente perfecta. Ya quisieran ahora, salvando las distancias de estilo, la espontaneidad y sonoridad con que esta canción nos movía la maquinaria. La letra, en cambio, es otra cosa. ¡La letra es francamente abominable! Recuerdo que, ya en mi Baja Adolescencia, me la traduje porque me tenía muy mosca. Percibía algo oscuro, algo así como un cierto tufo a morbo. Y en efecto, lo que sospechaba: contenía un evidente conflicto edípico.






viernes, 23 de julio de 2021






Hoy como ayer los cielos eran grises pero muy abigarrados sobre Jaizquíbel. Y luego estaba ese resplandor cobarde del sol, un quiero y no puedo, un debiera pero a ver si..., que sólo silueteaba débilmente la nubes. Me he puesto triste, no sabría decir por qué, yo también ando algo encogidita estos días y a veces soy pasto del paisaje. Qué asquito de vida.
Mientras paseaba por los jardines, he visto en la ventana de un primer piso a un gato persa. Era clavado a mi Katta. Nos hemos mirado como se miran los que se conocen de toda la vida, larga e intensamente, le he dicho eres como ella, se lo he dicho sin palabras, siempre con los ojos, y él o ella me ha respondido con una pregunta (son muy gallegos los gatos), y también con los ojos, ¿en serio, tía? Luego ha desaparecido de pronto, porque así desparecen los gatos, en un visto y no visto, puro ilusionismo. Yo me he quedado allí, bajo la ventana, todavía un minuto, como una lela esperando su vuelta. Nunca se morirá mi Katta, nunca hasta que lo haga yo.
Mina... ¿Se puede decir más?





martes, 20 de julio de 2021









Pues quería ponerle musiquitas a la sobremesa y he topado con unos Hombres G (no digo lo que siempre me ha sugerido esta G) y un adefesio titulado "Venezia". Nunca me gustó este grupete y son raras las ocasiones en que les he soportado, pero hace un rato, no sé por qué, me ha dado por sufrirles. Juro que he escuchado hasta el final, y juro también que, ya desde el principio, he sentido un escalofrío de tal magnitud que me río yo de la máxima en Richter.
Pongo punto y aparte para apartarme lo más posible de tamaña experiencia. Y tanto me aparto que sólo podía desembocar en ÉL y una de sus obras maestras, la inmortal Que c'est triste Venise que conocimos en 1964 y nos acompañará hasta el final de nuestros días.
Ahí fuera sigue la canícula. Aquí adentro comienza la ósmosis regeneradora. ÉL en MÍ, YO en ÉL. Los DOS tan felices por esa Venise des amours mortes.

Por cierto, se trata de un rock lento. Casi nada.







lunes, 19 de julio de 2021




Los calores nos han tomado, tampoco son excesivos, son, de hecho, bastante soportables. Esta mañana me he ido tempranito a hacer cosas propias de mi sexo y olé, y acto seguido a las calles, a pasearme del brazo de mis circunstancias, que para eso son mis más cercanas allegadas. Valga el pleonasmo. Pero, eso sí, por la sombra sombrita, porque el sol, ya a las diez y media, se chuleaba por los cielos, lloviendo fogonazos de lumbre a diestro y siniestro. Mi primera parada en boxes ha sido el antiguo Tolare, reabierto hace poco y en manos de unos -si cuento bien- terceros inquilinos. Café aceptable, buena pastelería y atención creo que correcta, no me ha dado tiempo a comprobarlo al cien por cien. (He avistado a algunas "miembras" de la antigua parroquia del emblemático local, haciendo gala de la nueva familiaridad adquirida con el personal de servicio.) Como la atmósfera se volvía asfixiante allí adentro, he puesto proa al Lino porque se imponía una hidratación vitamínica en toda regla. Mientras trasegaba el zumo de naranja, me he entretenido observando a la gente que entraba y salía del mercadillo, unos con bolsas en la mano y otros, con las manos en los bolsillos, simples mirones deambulando. Hoy no era un lunes cualquiera en Rentería, hoy era un auténtico lunes al sol. Once y media, temperaturas en alza, no he aguantado más y, aunque me ha costado despegarme de la silla (se me habían puesto algo catatónicos los cuartos traseros) me he largado a cobijarme en mi casa.
María Concepción Balboa Buika, en el mundo artístico Concha Buika, o, sencillamente Buika. ¿Y quién es 'Buika'? Pues una señora negra que canta flamenco y lo que le echen. Dyicen que sus letras asombran y que estremece su sensualidad. Tiene la voz cascada (en el sentido profesional) y supongo que eso contribuye, precisamente, a que esa sensualidad resulte más acusada. Su biografía es muy interesante, me la acabo de leer, aunque lo que más me ha gustado de esta guineana de origen, que nació en Palma de Mallorca y se crio entre familias gitanas, es el tesoro multicultural que lleva dentro y enriquece toda su obra compositiva y de intérprete.
Versionada por los cantores y cantaoras de la época, Mi niña Lola es una canción que yo escuché mucho de pequeña. Pepe Pinto fue su autor y también intérprete, y hace unos momentos "me lo he puesto" para acercarme a aquella niña que lo primero que hacía por las mañanas -aquellas mañanas de verano, sin cole y con todo el tiempo del mundo por delante- era enchufar la radio. Ya entonces atesoraba ruido en mi vida. Una intuición.





domingo, 18 de julio de 2021

¿Quién es Reinaldo Arenas, el poeta que se suicidó añorando la “libertad en Cuba”?


Sé que más allá de la muerte / está la muerte / sé que más acá de la vida está la estafa. / Sé que no existe el consuelo / que no existe / la anhelada tierra de mis sueños / ni la desgarrada visión de nuestros héroes / Pero te seguimos buscando, patria.

(El Central, 101. Reinaldo Arenas)

  





Queridos amigos: debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. Me siento satisfecho con haber podido contribuir aunque modestamente al triunfo de esa libertad. Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país. Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla le exhorto a que siga luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza. Cuba será libre. Yo ya lo soy.

Reinaldo Arenas. New York.